
26.8.12
31.7.12
30.7.12
29.7.12
El guacho celeste
28.7.12
El bolazo rioplatense
27.7.12
Colección Invierno
25.7.12
Cazá el tapado y vení!
Mariano Massone
Mezclar la hacienda es la cosa, ha sido, desde siempre. Que en nuestras lecturas haya la mayor variedad posible de razas vacunas -¿deberíamos decir etnias?-, que se crucen y que promuevan nacimientos monstruosos, virtuosos, fallidos, exitosos. Aunque parezca que sí, eso es lo más difícil: encontrar a quienes no conocemos es lo más arduo, por eso cuando pasa es tan grato. En la velada de mañana, jueves 26, vamos a tener el placer de escuchar al poeta Mariano Massone, a quien conocimos por el trabajo de otro querido poeta y difusor, nuestro amigo Martín Villagarcía. La poesía de Massone nos impactó por propia, por aguda, por sensible. ¡Qué fiesta cuando eso pasa¡ Queridas vaquitas de nuestro ajetreado campo cultural: mañana, en la presentación de la Colección Invierno de Carne Argentina, vengan a conocer a este joven escritor de Luján y a participar del enorme gozo del encuentro y la fricción de las literaturas consagradas y las emergentes. Para nosotros un despilfarro de fiesta al que las convidamos con muchas ganas.
24.7.12
El chico que soñaba con monstruos

José María Marcos es un gran narrador de historias. Y un poco habla como si leyera. Tiene ese don, que pocos tienen, de empezar a contar algo y tenerte enganchado hasta el final. Como la historia del payador apodado “Dejá que soplen los vientos” que se entretenía escribiendo cartas de lectores y llevándolas al diario de Ezeiza, donde trabaja José María, y que un día en medio de una charla cayó muerto del otro lado del mostrador. Eso no le pasa a cualquiera, ver morir a alguien y contarlo de forma grotesca y dramática a la vez. O cuando llamó a su mamá y ella no lo quiso atender porque en ese momento estaba viendo Tarántula en la tele. De tal palo, tal astilla. Porque otra de sus pasiones son las historias de terror. Tiene una biblioteca completa dedicada a Stephen King (electrificada para que nadie le robe ningún ejemplar) y otras cuantas bibliotecas con clásicos y contemporáneos del género. Como escritor también abraza el terror. Tiene publicado el libro de cuentos Los fantasmas siempre tienen hambre y, junto a su hermano Carlos, es responsable del prometedor sello editorial Muerde Muertos y de la novela homónima. Por si fuera poco, José María es un viejo y entrañable amigo de los Carne, así que nos pone muy contentos tenerlo en esta colección invernal, rescatando historias terroríficas y delirantes de nuestras pampas.
23.7.12
Muchacha de tierra adentro
Mercedes Bisordi vive en los pagos saerianos de Rincón (Santa Fe). En sus relatos se cruzan personajes particulares: un domador de caballos gordísimo y temible que tiene voz de mujer; una vieja machona, fumadora y mandona, tan pero tan flaca que un día de tormenta es arrastrada por el viento y termina varias horas metida en pozo ciego; un croto de pueblo que anda envuelto en un colchón, su única pertenencia... por nombrar sólo algunos de los muchos y asombrosos que pueblan sus historias. La prosa de Bisordi es precisa al mismo tiempo que llena de matices; tiene una mirada sin concesiones al mismo tiempo que entrañable sobre el universo que cuenta. Y hasta que puedan leerla [todavía es una escritora inédita] los invitamos a escucharla en la Colección Invierno de Carne Argentina.
22.7.12
Arturo Carrera
'Escrito con un nictógrafo' es su primer libro, un libro del tiempo en que Alejandra Pizarnik estaba viva, un libro de 1972, un momento muy vital del país con una enorme pulsión de muerte. En ese libro las letras son moscas blancas sobre una paleta negra, hay lo escrito, lo tachado y todo el tiempo está el tiempo de ese tiempo. Y como un augurio en ese libro también 'hay cadáveres'. Tal vez lo más luminoso es que sobre ese fondo negro de nictógrafo (una máquina para escribir en la oscuridad) hay siempre la conciencia de un escriba, hay una voz y hay un dueño de esa voz. Es, en relación con la idea común de un poemario, uno que está irradiado, uno que llega muy vivo después de 40 años, en la reedición de Interzona. Tras ese siguen muchos otros y llega el reconocimiento, entre otros nada menos que el de Lezama Lima. Queda para nosotros el disfrute de una poesía muy personal, muy arriesgada. Y aunque en la noche del jueves 26 de julio el poeta no vaya a leer tetxtos del libro que mencionamos es posible citarlo cuando afirmó en una entrevista 'reconozco en esa escritura los antecedentes de toda mi obra'. Estamos muy contentos de tener a Arturo Carrera en la presentación de la Colección Invierno de Carne Argentina. Quedan todos invitados.
8.7.12
Brrrrrrrrrrrrrrrrr
4.6.12
1.6.12
Cabezón Cámara/Ibarbourou
Gabriela Cabezón Cámara leyendo a Juana de Ibarbourou
31.5.12
Vives/Mistral
30.5.12
Martínez/Plá
29.5.12
Moreno/Storni
26.5.12
Las Modernas
Mientras en los años 20 el mundo se ponía esplendoroso estas mujeres empezaban a decir la otra cosa. Esa sombra que crecía no era más que la luminosidad de unas escrituras llenas de vitalidad, de gozo desesperado. Resistidas y cuestionadas, aunque también celebradas, estas poetas escribieron, publicaron, vendieron libros y viajaron por el mundo dando conferencias. Pero ¿a quién puede ocurrírsele atornillar a una blanca palomita?
Mucho tiempo después, liberados de la instrucción milica de la escuela, con los años rebeldes amansados a fuerza de seguir vivos, volver a Alfonsina y a Juana, volver a Gabriela y llegar hasta la orilla de Josefina es desandar el camino y llegar a una fuente de completa maravilla que permanece ahí y nos aguarda. Lo que era candor vuelve a ser insolencia, lo que era pertinaz bobera vuelve a ser escritura sanguínea, soltería, autoridad.
A todas las conocíamos y hacía mucho que eran unas tías lejanas, o unas descentradas, o unas feas marimachos como gustaban nominarlas los necios que acusaban a la mujer hace casi un siglo. A Josefina Plá*, española de nacimiento y paraguaya por amorosa tozudez y devoradora decisión, nos la trajo nuestro querido amigo Humberto Bas, escritor también, también desaforado paraguayo. Gracias Humberto.
Y gracias a Gabi Cabezón Cámara, a Armenia Martínez, a Damián Vives y a la divine María Moreno por aceptar el convite y venir a deleitarnos con sus lecturas y su amorosa laboriosidad. Tenerlos es un lujo que agradecemos con humildad.
Buenas noches, muchas gracias por venir y que disfruten nuestro homenaje Las modernas.
* Josefina Plá, en realidad, tuvo su esplendor poético un poco más allá en el tiempo. Se la conoce como una poeta fundamental de la poesía del Paraguay de los años 40. Carne la hace convivir con Gabriela, Juana Y Alfonsina por el capricho de tenerla en nuestro ciclo.
24.5.12
22.5.12
Carne de poetas
19.5.12
Alfonsina Storni

LIX
Adherida a tu cuello, al fin, más que la piel al músculo, la uña a los dedos y la miseria a los hombres, a pesar de ti y de mí, y de mi alma y la tuya, mi cabeza se niveló a tu cabeza, y de tu boca a la mía se trasvasó la amargura y la dicha, el odio y el amor, la vergüenza y el orgullo, inmortales y ya muertos, vencidos y vencedores, dominados y dominantes, reducidos e irreductibles, pulverizados y rehechos.
En 1999 yo andaba recorriendo librerías de viejo y bibliotecas, buscando material para una antología sobre el erotismo en la literatura argentina, así me encontré con Poemas de amor, un libro de Alfonsina publicado en 1926. Ese mismo año Roberto Arlt se daba a conocer con El juguete rabioso y Ricardo Güiraldes agotaba la gauchesca con Don Segundo Sombra. Un año bisagra que marca el fin de una escritura y el principio de otra. Poemas de amor es una rareza en la poesía argentina y en la propia obra de Alfonsina, de una intensidad y una trascendencia que cuesta creer. Amor, deseo, erotismo, violencia. Alfonsina se anima a decir lo que la mayoría de las mujeres calla: podés amar a un hombre casado, podés desear a un hombre (solo desearlo), podés abandonarlo si dejaste de quererlo, podés ser madre soltera, podés deslomarte nueve horas en un negocio y además ser reconocida por tus pares varones, podés atacar a quienes te humillan. Alfonsina dice todo esto y más. Se entiende por qué tantas mujeres de su tiempo la adoraban, la recitaban, la perseguían para que les firmara sus libros. La poesía de Alfonsina es moderna en sus ideas, en su temperamento, en la intensidad autobiográfica. Por todo esto imaginamos que la voz de María Moreno, escritora y periodista, querida reincidente del ciclo, podía hacerla revivir. María Moreno lee Alfonsina, mientras la tribu se deleita.
18.5.12
Josefina Plá
Conocimos a Josefina Plá gracias a Humberto Bas, querido amigo y tremendo escritor paraguayo residente en Neuquén que, aunque hace años que le viene esquivando el bulto a nuestras invitaciones a leer en el Ciclo, siempre se muestra bien dispuesto a espabilarnos. Le preguntamos por una poeta paraguaya contemporánea de la divina trinidad Alfonsina/Gabriela/Juana y enseguida nos nombró a Plá y nos mandó por mail una selección de poemas suyos. Y caímos en ese encanto de azahares y tierra colorada.17.5.12
Gabriela Mistral
Corderito mío, suavidad callada,/mi pecho es tu gruta, de musgo afelpada./ Me olvidé de todo y de mí no siento/más que el pecho vivo con que te sustento. Era muy chico y mi mamá me acunaba con los poemas de Gabriela Mistral. Desde la edición de los premios Nobel, de papel biblia, me leía esos versos que me fascinaban por lo hermosos, por lo anticuados, por lo luminosos, por lo culpógenos, por lo preciosos. Yo vivía la poesía como un lenguaje íntimo y como algo de valor doble: la maravilla y la vergüenza. Esa delicia que venía desde la voz humedecida de mi madre era una calidez que también me incomodaba: ¿cómo contarle a los amigos que Chile venía a mí por su pluma máxima y que esa intensidad femenil me la traía mi madre? Imposible. Hoy tengo menos vergüenza frente a la poesía aunque sigue siendo un idioma privado. La voz más cierta con la que se le habla al mundo tal vez. El fin. Mucho más que los relatos, la poesía, para mí –y hablo de Gabriela Mistral como de una voz de mi familia- es la verdad última de la fricción de los humanos contra el planeta azul en su derrotero por el firmamento. Por eso queríamos hace mucho tenerla en Carne Argentina y para traer su candor en la dimensión justa, y lejos de cualquier manierismo, invitamos a nuestro amigo Damián Vives que, estamos seguros, nos va a ayudar a escucharla como la primera vez.
16.5.12
Juana de América
Juana de Ibarbourou nació en Melo (Uruguay) a fines del siglo XIX y empezó a escribir y a publicar siendo muy joven. En 1929, con poco más de treinta años, fue consagrada Juana de América. La celebraban los escritores más influyentes de la época, todos hombres rendidos ante sus versos audaces [Tómame ahora que aún es temprano/y que llevo dalias nuevas en las manos./Ahora que tengo la carne olorosa/y los ojos limpios y la piel de rosa]. Su padrino de bautismo fue el caudillo Aparicio Saravia: "Nunca olvidaré una tarde cuando el negro Camundá tocó el clarín y apareció padrino, el general Aparicio Saravia, el General como le decíamos con todo respeto en casa. Venía por la calle 25 de Mayo, con la cabeza levantada, sobre
un tordillo. Medio caballo atrás venía su gente, la flor y nata de le juventud montevideana. Estaban los Ponce de León y... era impresionante. Todo Melo los miraba desde las ventanas. Era padrino que iba a hacer la última revolución".
Sus poemas se leían en las escuelas uruguayas y también en las argentinas: mi madre siempre me hablaba de su novela Chico Carlo (y no sé por qué cuando la nombraba, se me aparecía la tapa de Juvenilia, de la Colección Robin Hood, en la que un muchacho corría abrazado a una sandía).
El jueves 24 de mayo, esparciremos ramitos de violetas por el aire para recibir los versos de Juana en el bar de La Tribu. Y Juana vendrá en la voz de Gabriela Cabezón Cámara, autora de La virgen cabeza y Le viste la cara a dios: dos escritoras tremendas sacándole chispas a la noche de Carne Argentina.
22.4.12
Carne Argentina en la Feria del Libro BA
El sábado 21 de abril estuvimos en la Feria del Libro, invitados por los amigos de la editorial Clase Turista, organizadores del espacio Zona Futuro. La noche arrancó con un video clip de Rusi Millán Pastori y siguió con la lectura de Jimena Repetto [leyendo un capítulo de su novela "El planeta equivocado"]; el poeta platense Mariano Dubin [corcoveando los versos de "La razón de mi lima" y "Bardo", su último libro que se presenta en estos días en la ciudad]; Diego Vecchio, a quien pescamos de visita en el país (reside en Paris desde hace veinte años) que nos deleitó cual niños con fragmentos de su novela "Osos"; y el cierre con la maravillosa Naty Menstrual, adelantando su libro "Batido de trolo", que saldrá a la calle en breve, por el sello Milena Caserola.
En fin, muchas gracias a Esteban Castromán, nuestro anfitrión junto a sus compañeros de Clase Turista; a nuestrxs escritorxs invitadxs; y al público que se animó a esta fecha fuera de catálogo.
20.4.12
Mañana Carne Argentina en la Feria del Libro
Nuestro ciclo participará en el espacio Zona Futuro de la Feria del libro, el sábado 21 de abril, a las 20. Será casi, casi como siempre pero en La Rural, adonde nos contonearemos como vacas campeonas. Y no es para menos con estos invitados: Jimena Repetto [narradora, poeta, dramaturga y pelirroja de verdad, que nos leerá fragmentos de una novela inédita], Mariano Dubin [poeta platense que nos tiene malacostumbrados a sus versos orilleros y revoltosos y que viene con libro nuevo abajo del brazo, Bardo], Diego Vecchio [escritor argentino que reside desde hace años en París, a quien teníamos muchas ganas de invitar desde hace mucho tiempo pero no le podíamos pagar el pasaje, autor de la elogiadísima Osos] y la querídisima Naty Menstrual [escritora, performer, divísima, que viene a adelantarnos fragmentos de su libro Batido de trolo, próximo a ser editado por Milena Caserola]. Lluevan estrellas y medallas para noche tan auspiciosa. Los esperamos.
14.4.12
13.4.12
Carlos Correas en la pantalla grande
LINK TRAILER: http://www.youtube.com/watch?v=KSGLFmSpvcg
10.4.12
Fernando Noy
Fernando Noy, entrañable amigo de la Carne, volvió una noche para traernos a su amiga y una de las voces más importantes de la poesía argentina del Siglo XX, Amelia Biaggioni. Jalonando de recuerdos de lo vivido con ella Fernando leyó como nadie sus poemas magníficos y deslumbró a nuestro público que lo siguió con amorosa atención, como se oye a quien es parte de la historia y a quien nos devuelve nueva y brillante a quien ya conocíamos.
Aquí el fragmento final del poema Me distraje un instante.
[...]
Fija, vaciada, ausente, / un agujero soy / por donde pasa el mundo, / veloz, sin detenerse, / agitando sombreros, / se escurre en mi vacío, / cómo huye. / Oh puerta, piel, árbol jadeantes, / ¡paren, basta! / Suplico sin lengua, / me interpongo sin cuerpo. / Es inútil, / adiós, adiós / Y todo lo que pasa / y se aleja cantando / con feroz alegría, / no vuelve, no recuerda.
7.4.12
Cecilia Espósito
2.4.12
Sandro Barrella
31.3.12
29.3.12
27.3.12
Séptima temporada
Siete años antes de aparecer muerta sobre el satén de sus sábanas Norma Jeane Baker protagonizó una película que dejaría una de las imágenes que retratan la cara luminosa y ominosa del siglo XX. Respecto de su deceso la historia oficial aduce una masiva ingesta de barbitúricos pero no es infame sospechar que unos cuantos necesitaban sacar de circulación a la actriz que se dejó fotografiar en Lexington Avenue, Manhattan, sobre un respiradero del subte, al momento en que el viento ascendente hacía volar su falda y se perpetuaba la imagen sexy, descarada, ingenua y súper calentante de Marilyn Monroe. La película que mencionábamos es La comezón del séptimo año y cuenta la historia de un hombre de clase media que debe interrumpir sus vacaciones familiares porque su trabajo lo reclama con urgencia. Al llegar al apartamento en el que transcurre la desesperante normalidad de su vida familiar descubre que tiene una nueva vecina: una descomunal rubia con la que sueña un amorío mientras su mujer y su hijo esperan que retorne a la playa a concluir el rito pequeño burgués y veraniego. Carne Argentina entra nupcial a su séptima temporada y ni locos nos dejamos colonizar por las pulgas del aburrimiento, estamos cada vez más calientes y demandantes y por suerte los tenemos a ustedes, nuestro bienamado público que hace que siempre renovemos las ganas de vernos y pegarnos flor de revolcón. Cada una de ustedes, cada uno de ustedes son nuestra private own Marilyn y con cada una y cada uno nos hacemos la cabeza. Qué lindos que se vinieron esta noche, les prometemos nuestra mejor performance para una noche de sexo implícito y literario. En esta velada tenemos churrascos de primera, atiendan: Josefina Licitra viene a leernos parte de su bella y jugada crónica Los otros, Cecilia Espósito nos honra con un manojo de textos plateados y elegantes, Sandro Barrella nos trae su poesía fina y de calidad y nuestro amantísimo Fernando Noy, para la sección de recobrados, nos regala a la casta diva Amelia Biaggioni. Vayan desprendiéndose el soutien, queridas vaquillonas, ya empezamos… Buenas noches a todos y gracias por venir, que lo disfruten.
26.3.12
Público trabajando
22.3.12
¡¡¡Esta noche!!!
12.3.12
La mirada desconfiada

Algo que me gusta de las historias de Josefina Licitra es que le rehúye a la mirada mitificada de los otros y de sí misma. Ahí donde el progresismo y el periodismo lastimero (ella diría, el periodismo Cáritas) se regodea para saciar imposturas snobistas (la cooltura de los pobres) y la conciencia culpógena de la clase media, Josefina hace un paso al costado y dice “sí, pero”.
Para muestra basta un botón.
En 2005 Josefina escribió para la revista Rolling Stone la historia de Romina Tejerina, una muchacha de 18 años, violada por su vecino, que esperaba condena tras asesinar, en el baño de su casa, a su hija recién parida. Esto decía en una entrevista a propósito de su crónica: “El movimiento feminista la tiene como causa social, porque ella sigue presa y el violador anda suelto. Cuando el periodismo abordó ese tema, vos leías los textos y pensabas que Romina era una chica al borde de la cultura, una chica de campo, ignorante. No decían explícitamente que era una chola del norte; pero te daba esa sensación. Y cuando fui a entrevistarla a la cárcel, me encontré con una chica distinta, de clase media, un poco tilinga (liviana), preocupada de cómo se vestía… El episodio de la violación tampoco fue tan cliché. No la agarraron de los pelos para violarla detrás de un árbol. Ella estaba viéndose con un muchacho, empezaron a darse besos, ella quiso parar y él no paró… Y eso también es una violación. Hay una mirada esquemática, poco sensible, que obliga a pensar que los abusos sólo se cometen en los caminos baldíos, cuando sale un hombre de la oscuridad y te somete. Y no es así. Los abusos no sólo se dan en la clase baja. Y ésa es una deuda del periodismo: el contar que las desigualdades no siempre ocurren en el territorio de la pobreza”.
Con varias crónicas premiadas y dos libros publicados con críticas excelentes (Los Imprudentes y Los Otros). Josefina no se vanagloria de ser una de las cronistas mujeres más destacadas del continente. Al contrario, lleva ese atributo excepcional hacia el lugar más incómodo de los prejuicios y el poder.
“Escribir crónicas exige mucho tiempo fuera de tu casa y hay muchas mujeres que tienen obligaciones domésticas significativas. En Bogotá, cuando se realizó el encuentro Nuevos Cronistas de Indias, había una desigualdad notoria en cuanto al número de hombres y mujeres que me niego a explicar por el lado del talento. Más me lo explico por cuestiones sociales. No creo que sea una buena noticia que tres mujeres estén haciendo crónicas. Cuando escucho, por ejemplo, que hay tres mujeres trabajando en el Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) yo pregunto: ¿Y qué? Cada vez que una mujer llega a una instancia habitada por hombres se convierte en tema, y yo quisiera que dejara de serlo”.
En Carne Argentina estamos muy contentos de que ella haya aceptado nuestra invitación. Hace tiempo que teníamos ganas de escuchar sus historias, narradas con agudeza y corazón.
Así que, amigas y amigos, ya saben dónde oírla.
9.3.12
La dama eléctrica
Clásica y Moderna
En esta primera parrillada del año volvemos a una sección que adoramos: Los recobrados. Para
eso invitamos a alguien que haya pasado por nuestro querido ciclo para que nos traiga a algún escritor o escritora que por alguna razón haya hecho su vida más feliz. Nos pescaron, ahora ya lo saben: la Felicidad compartida es nuestro anhelo. Para la velada del 22 de marzo estamos que no cabemos en nosotros: viene el querido Fernando Noy, con esa manera potente y como distraída de estar escuchando las voces del mundo, a leernos y contarnos de su entrañable amiga Amelia Biaggioni. Una escritora que hace que la poesía argentina toque cumbres de sensibilidad, pericia certera, oscuridad que ilumina, elegancia y maravilla. Así como lo lee, querida vaquillona, así como lo lee.
Pues quedan todos invitados al festín, entonces. Les dejamos un texto de Biaggioni para que lean
con esos ojos maravillosos que tienen y comprueben que no exageramos ni una poca.
Salud, nos vemos el jueves 22, a las 21 en en bar de La Tribu.
7.3.12
El hijo del Zorro
Después de años de hacer el ciclo, sigue siendo emocionante cuando nos topamos con escritoras y escritores que no conocíamos y nos maravillan. Eso nos pasó con la poesía de Sandro Barrella. Y como enseguida queremos compartir nuestro descubrimiento, lo invitamos a leer en esta primera fecha del 2012.
Sandro nació en Buenos Aires en 1967. Es librero y periodista cultural, colabora con el Suplemento Cultural del diario El País de Montevideo y con el Suplemento ADN del diario La Nación. Sus poemas y artículos sobre poesía fueron publicados en revistas especializadas: Diario de poesía, La danza del ratón, El jabalí, Hablar de poesía. Poemas suyos fueron traducidos al inglés para la revista canadiense Ellipse, cuyo número 73 fue dedicado íntegramente a la poesía argentina contemporánea. Lleva publicados los libros: El álbum de Pascal (1996), El golf (2005) y Los pájaros (2010).
Esperamos que disfruten de escucharlo tanto como nosotros disfrutamos de leerlo. Nos vemos el jueves 22 de marzo en el Bar de La Tribu para celebrar el otoño y el buen alimento.
(de “Autorretrato de espaldas con mi padre de la mano”)














