25.8.10

En trance

De militante comunista durante sus años mozos, a secretaria de Salvadora Medina Onrubia, Emma Barrandeguy fue uno de los secretos mejor guardados de Entre Ríos.
De entenado de Julio Cortázar y heredero del agonizante boom latinoamericano, Néstor Sánchez es un secreto a voces entre un creciente grupo de acólitos.
De camarada de mitos como Juana Bignozzi y Alejandra Pizarnik, a fotógrafa enloquecida por la bailarina Iris Scaccheri, Susana Thénon es una de las voces particulares de la generación del 60.
Cuando programamos esta lectura tenebrosa, nos pareció que a estos escritores los hermanaba algo que nos gusta resaltar: los tres se consagraron a su literatura, los tres dejaron una obra contundente pero ninguno de los tres alimentó su propio mito.
Lejos del lobby, de los corrillos literarios, lejos de la academia, lo que los distingue es la fidelidad a su propia vida. Lejos también de ese horrible malentendido que es la idea del artista comprometido, Barrandeguy, Sánchez y Thénon, cada uno a su manera, se abstuvieron de la persecución del halago e, incluso, del reconocimiento.
De unos años a esta parte, el amor de sus discípulos y sus lectores trae a estos espíritus una y otra vez. Carne Argentina presta la casa, la mesa de tres patas y su copa de cristal para celebrar esta invocación. Pero sin los mediums nada podríamos hacer. Andi Nachon, Juan F. García, Mariano Fiszman y María Inés Aldaburu pondrán el cuerpo en la delgada frontera entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos, el corazón y la energía para ponernos en trance, en tránsito al más allá. A ellos, también,¡muchas gracias!

24.8.10

...

En 2007 Andi Nachon y Juan F. García vinieron a Carne Argentina y nos deleitaron con un dueto de su propia cosecha. Ahora volvimos a invitarlos, pero para invocar a Emma Barrandeguy. A ellos, en parte, debemos haber conocido un poco más de la gran poeta entrerriana. Andi y Juan son amigos, poetas, activistas, difusores de lo nuevo y de lo oculto, admiradores confesos de la obra de Barrandeguy. Para nosotros es un lujo contar con ellos en esta noche de magia negra. Uno se siente en buenas manos.

23.8.10

Emma

No añoro ni me arrepiento de nada, pero estoy saturada del pasado. Quiero el hoy, lo elijo. Elijo los paseos por mi jardín en Gualeguay, aun con bastón o acompañada; elijo el placer de escribir de noche, de revisar mis apuntes y fumar mis siete cigarrillos diarios; elijo los asados que hago a la parrilla aunque a veces me salgan desabridos; elijo a los jóvenes, porque pese a todo lo malo que se dice de ellos son los únicos que pueden construir el futuro. Así parece. Emma nos eligió a nosotros y ahora nosotros la elegimos a ella. Es como una conversación a lo largo del tiempo y del espacio. Ella vino a la gran ciudad y ahora nosotros viajamos a su litoral. Emma Barrandeguy nació en Gualeguay en 1914, se recibió de maestra en la Escuela Normal y estudió varios idiomas. Vino a Buenos Aires en los 30, cursó la carrera de Filosofía, fue traductora, joyera ambulante, abrazó el anarquismo y no sólo (días de turbulencia erótica, recuerda en los poemas de Habitaciones). Por más de dos décadas trabajó para el diario Crítica y fue secretaria privada de Salvadora Medina Onrubia (poeta, dramaturga, cultora de la magia negra y esposa de Natalio Botana, dueño del diario). En 1936 aparecen escritos en mimeógrafo sus primeros poemas, y de esta forma comienza a hacerse conocer como poeta. En el año 1964 edita su primer libro de poesías, Las Puertas. Y en 1970, el primero en prosa: El Andamio. Otras de sus obras son Los pobladores (1983), Crónica de medio siglo (1984) y Habitaciones (2002). En el 2009, a tres años de su muerte, ediciones del Copista reunió su poesía completa. Decía Emma que le gustaba sentarse en la galería de su casa, ver pasar las golondrinas de California, que atraviesan el Amazonas y van al río, criando a sus pichones, enseñándoles a cazar los alimentos en el aire. Simplemente eso: ver la vida que pasa y sentir felicidad.

19.8.10

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¿Quién, de chico, no ha jugado al juego de la copa? ¿Quién no ha sentido la tentación de atraer al mundo de los vivos a aquellos que ya andan por ahí vestidos con las transparencias del limbo? Cuando uno se metía en esos juegos audaces de convocar a los muertos y bombardearlos a preguntas siempre buscaba manos amigas de las que agarrarse para hacer mover la copa (ay, la última del juego de cristal del casamiento de mamá y papá, si el espíritu se retoba y la hace pedazos, estamos fritos!). Manos amigas que sudaran igual que las nuestras en la aventura del cagazo si al muertito se le daba por contestar. Manos amigas de las que agarrarse fuerte para no salir corriendo cuando la copa empezara a moverse. Esto es más o menos así. Por eso Carne Argentina invitó a Mariano Fiszman, escritor y traductor, discípulo y amigo de Néstor Sánchez para que nos lo traiga de vuelta, un rato, la noche del 26 de agosto. De la mano amiga de Fiszman vendrá Sánchez, su recuerdo entrañable, su sonrisa enorme, contagiosa, del que se ríe con toda la cara.

18.8.10

¿Y vos de dónde saliste, che?

Repaso la biografía de Néstor Sánchez para escribir este extracto y no dejo de preguntarme: ¿de dónde salió este tipo? Trotamundos, escritor inclasificable que asombra y encariña a Cortázar que le da su espaldarazo; después él dándole la espalda a la industria, asqueado del boom como dice por ahí. Crítico literario, traductor, compilador. Seducido por Castaneda y Gurdjieff. En su afán por “vivir 300 años”, un grupo de fans lo cree muerto 25 años antes de que se muriese pa´siempre y le hace un homenaje. Gana una beca prestigiosa y la abandona. Es pordiosero en Estados Unidos. Bailarín de tangos. Y todo así… El 26 de agosto los invitamos a compartir la Experiencia Sánchez: habrá que comer mucha polenta para traer de vuelta a uno de los escritores más extraños y necesarios de la literatura argentina.

16.8.10

...

Quien va a oficiar de medium para invocar a Susana Thénon es María Inés Aldaburu, actriz y directora de teatro, además de escritora y militante feminista. De María Inés había escuchado hablar pero no la había visto hasta Rosa Patria, la película que Santiago Loza hizo sobre Néstor Perlongher, de quien era una amiga cercana: “los ojos de Néstor eran dos brasas” dice del imponente intelectual, autor de Cadáveres.
Ahí, en la película, o en el espectáculo que hace de los poetas del Siglo de Oro, en el que dice extraordinariamente a todos, pasando por Quevedo y Sor Juana, y trayéndolos con una naturalidad que los retorna vigentes, apasionados y tan actuales, se nota que María Inés entiende a las palabras, sabe cómo decirlas. Por eso, también queremos tenerla y estamos muy contentos de que haya aceptado traernos un poco de su divino unipersonal sobre la Thénon, para nuestra Carne Argentina habla con los muertos del jueves 26 de agosto.

13.8.10

¿Por qué baila esa mujer?

La primera vez que supe de Thénon no tuve idea de Thénon. Corrían los 80 y en el hervidero que era Buenos Aires por entonces pude ver, en una de las megafiestas con que la democracia se celebraba en el Teatro San Martín, un espectáculo de danza en el que bailaba Iris Scaccheri. De eso sí tuve idea, la animala coreografió la soledad y en un momento hasta llegó a meter los pies en una cacerola y se quedó un buen rato bailando ahí adentro. La sensación con la que me fui era la de haber sido estrolado contra el paredón de la gracia absoluta y, ciertamente, una de las profesiones que se prometían ante mí era la de ver bailar a Iris Scaccheri. Algo así parece haberle sucedido a Susana Thénon, nacida en Buenos Aires en 1935, poeta, traductora y fotógrafa, que empezó a publicar a fines de los 50 una poesía llena de ironía y de humor y de retratos de la soledad. La vio bailar a la Scaccheri y se fue tras de ella, a volver sobre los retratos, a disparar mientras la bestia bailaba. Eso le llevó unos cuantos años en los que la poesía escrita cedió el lugar a las hermosas fotos con las que Thénon siguió su propia huella. Parte de una generación de grandes, los 60 donaron generosos su enormidad a la poesía argentina, Thénon es una voz, una voz tal vez más que una pluma, que nos parece entrañable y que queremos tener cerca. Por eso vamos a invocarla la noche del 26 de agosto.

5.8.10

Fuera de Catálogo

En 2009 fue la inolvidable Noche de Brujas, esta temporada, fuera de las colecciones habituales...
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Carne Argentina habla con los Muertos
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jueves 26 de agosto
21 horas
Bar de FM La Tribu
Lambaré 873
entrada libre y gratuita
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(puede traer su propio Ouija)

16.7.10

Las chicas solo quieren divertirse

Matilde Sánchez leyendo fragmentos de Los daños materiales
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Hace once años escribí una nota sobre nueva narrativa argentina. Hace once años la nueva narrativa argentina era un poco el eco de lo que se había disparado con la primavera alfonsinista y que se hacía visible en los libros de Biblioteca del Sur (los escritores apodados “planetarios”), y en revistas como El Porteño, Cerdos & Peces, La Maga, Babel y Página/30. No sé por qué me había obsesionado con el asunto, por qué me pasé tantas horas leyendo, sacando copias en la hemeroteca del Congreso, regateando en librerías de viejo, saqueando las bibliotecas de mis amigos. Hoy, viéndolo a la distancia, creo que ahí había algo que necesitaba conocer, entender y, en algún punto, decidir. Ellos, los de treinta y pico, eran los que tenía unos metros más adelante. Y sinceramente no estaba muy segura de querer seguir sus pasos. Después me di cuenta de que había algo más fuerte que los gustos y las fechas de nacimiento que nos separaba. La dictadura. Para mí, espectadora tiernita, los ochenta y principios de los noventa son inolvidables. El nacimiento del pop, cierto periodismo sucio y visceral, el teatro de tugurio que te volaba la cabeza. A la literatura le tocó un lugar difícil. Quizás al cine también. Había una necesidad que después se transformó en mandato, de dar cuenta de los años negros. Lo importante no era cómo sino qué contar. Los mayores que sobrevivieron lo hicieron, pero los de treinta y pico –no todos pero sí un grupo importante- volantearon para otro lado. Se sentían incómodos con lo popular, se sentían incómodos con los motes generacionales, se sentían incómodos con cualquier tipo de militancia: política, estética, religiosa. Pero además de incomodidad, se sentía cierto desgarro. Debe ser muy dolorosa la rebelión de los hijos huérfanos, cuando no hay padres para matar porque ya están todos muertos. Imagino que divertirse fue una forma de revancha. Los chicos sólo quieren divertirse. Y digo chicos a propósito porque casi todos eran varones: Feiling, Caparrós, Dorio, Bizzio, Guebel, Pauls, Fresán, Figueras. De las pocas mujeres que salieron a publicar por esos años, una era Matilde Sánchez. También estaban Esther Cross, Laura Ramos, Cristina Civale. Muchos eran reconocidos periodistas de medios gráficos, radio y tele. De Matilde Sánchez leí El Dock. Y me impactó. Era la primera vez que leía una novela en donde sobrevolaba un episodio histórico que yo había vivido: el copamiento de Tablada. Vivido por televisión, como la protagonista de la novela. También había algo de la voz y del lenguaje que me resultaban más cercanos que otros. Aunque la verdad tengo un recuerdo amorfo de mi lectura, un recuerdo que incluye entrevistas y notas sobre los nuevos narradores. Sánchez era una de las pocas que reivindicaba lo político en la escritura o la conjunción de lo íntimo y lo político, pero lo que me atraía era algo más barrial: lo contundente de su presencia en esa banda de tipos. Pasaron los años y las novelas, y creo que todos ellos quedaron en un lugar extraño, no son los viejos que se sacan fotos con la pipa en su sillón de colección, ni tampoco los jóvenes hermosos y descollantes del pasado. Como dice la narradora de El Dock:
Nuestros ídolos juveniles habían perdido el pelo y ganado un abdomen, envejecían en el anonimato, en el alcohol o bien bajo el pulso de los cirujanos. Con el correr del tiempo también habían muerto todos los padres, en epidemias coincidentes, extraños contagios a un ritmo, digamos, de dos por año. Desde luego, a largo plazo esto simplificaba la vida pero nos convertía en responsables, y naturalmente no digo esto sin ironía. Hasta que finalmente comprobamos que nosotros no éramos más de lo que éramos. Otra generación en la serie indefinida de generaciones.
Pasaron los años. Ahora la de treinta y pico soy yo. Miro alrededor y siento que nuestra cruz es menos pesada, que somos muchos, que hay de todo. Y que bulle.

8.7.10

Diego Meret

Che, ahí viene Meret, dice Seba y se desprende de la reunión de fumadores que chupa frío y humo en la vereda de La Tribu, y saluda al muchacho de campera que llega sonriendo con timidez. Tardamos en caer que es nuestro invitado. Habíamos visto alguna foto en la que Diego parecía más grande, como de dentro de cinco o seis años. Saludamos, nos disculpamos, alguien menciona lo de la foto, él vuelve a sonreir y lo reconocemos enseguida como al autor de En la pausa, a ese narrador que es él mismo, en su historia con el mismo nombre y apellido puesto que es una autobiografía. Me alegra que reconozcamos a un escritor por haberlo leído y disfrutado antes que por una fotografía. A veces me da la impresión, triste y pobre, de que los autores de esta generación son más rápidamente identificables por su imagen que por su obra. La obra de Meret es pequeña, simple y clara como el muchacho con el que empezamos a charlar y que nos cae inmediata e irremediablemente bien. Una obra que recién comienza y que empezó por donde creo que hay que empezar: por la escritura y no por las relaciones sociales. Más tarde, cuando Meret lea algunos fragmentos del libro, pasajes que lo ponen en el asiento trasero del fitito de su madre, o leyendo un libraco enorme en la sala de su casa, o bajándose de un micro en un pueblo correntino para reencontrar a su padre, o blandiendo una espada luminosa en el consultorio de la psicopedagoga, o enredado en las ropas de mujer con que lo viste su hermana mayor, autoinmolándose en la humillación de sus parientes varones, su voz será a veces firme, a veces temblorosa, hacia el final un hilo, solo un hilo, pero delgado y fuerte como la tela de una araña en la que todos caemos como moscas, atrapados por su relato.

4.7.10

El texto que Albertina escribió para Carne

Cuando se termina una película no se termina, empieza otra cosa, un momento horrible de la vida: la promoción de la película. En general, cuando hago una película es para sacármela de encima. Para olvidar un tema que me viene rondando, acosando, hace años. Son exorcismos. Plasmo esas expulsiones en la pantalla para cambiar de pensamiento. Y luego de todas las instancias que implican la realización de un film -¡que elegante suena film!-, quedo agotada, exhausta, muchas veces desilusionada y otras tantas destrozada. Porque ese pensamiento que me ha perseguido como los ojos de un torturado, durante años, ha logrado atravesarme los órganos, descomprimirme la mirada y afianzarme en la vagancia. Cada vez que veo la primera copia de una de mis películas pienso en vacaciones, es lo único que se me ocurre. (...) . Para leer completo pinchá aquí!

1.7.10

Albertina Carri

Una de las secuencias más impactantes que recuerdo, de una de las películas más hermosas que pude ver, tiene la indolencia y el descaro que sólo puede permitirse un hijo de puta. Alguien que tiene una certeza profunda de algo que ni siquiera estoy seguro que comprenda. Alguien que no necesita llenar a su obra de intenciones líricas, porque eso sucede naturalmente a su propio impulso: Petra llora sus amargas lágrimas por la liviandad del amor de Karin, en una escena larguísima en la que el puto de Rainer Werner parece haberse olvidado la cámara tirada en el piso, rodando el desconsuelo, el vestido dorado y el peinado delirante de los 70, más el vaso de whisky y la secreta vigilia de Sidonie en la intimidad del cuarto de la Von Kant. Después de él, muchos intentaron ese fabuloso cross de mandíbula y, con mucha suerte, alguno logró imponer la moda del kitsch en la pantalla grande. Como el alemán, muy pocos. Para la primera lectura de este año habíamos hablado con Albertina Carri, era la primera vez que invitábamos a una realizadora de películas para que nos viniera a leer. Le pedimos un texto que diera cuenta de su actividad, la propuesta era –es, de hecho- abrir el espacio a nuevos relatos que ensanchen la idea de ficción, la idea sobre lo que se escribe y puede ser leído. Estábamos seguros de que podía funcionar una especie de bitácora de escenas, con ppp, chonflex, picada ascendente, travelling y toda la constelación de palabras con las que nombran los cineastas. Esa primera vez no pudo ser: a Albertina le salió un viaje muy lejos para dar un curso y nos quedamos con las ganas. Intentamos reemplazarla pero uno de los directores convocados para eso atendió su celular desde la sala de parto en la que acababa de ser padre y otro se iba a Cannes a presentar su película y a recibir (aunque eso todavía él no podía saberlo) un premio de las manos nada menos que de otra preferidísima: Claire Denis.
Recién para esta segunda lectura, para la presentación de nuestra Colección Invierno, pudimos hacerlo. Lo que no sabíamos era que Albertina iba a escribir algo ad hoc, especialmente pensado para ser leído en el escenario de la Carne. Lo que tampoco sabíamos era que su lectura iba a ser un momento tremendo y poderoso de la noche, que no iba a tener ninguna de las palabras sugestivas que garpan, que hacen rendir la particularidad, que agregan esa porquería que es la onda. Ni sabíamos que el relato iba a empezar por la desacralización de su trabajo como directora y que iba a terminar con el cuento de un film (qué elegante suena film, ¿no?) en el que su cámara está tirada en el piso, y no por indolencia, sino porque en ese mismo momento está ocurriendo algo trascendente que le parte el cuerpo y la deja en otro sitio de la vida. Lo de Carri, a nosotros nos dejó un buco en el plexo y una verdadera contentura de agradecimiento. Albertina nos dio mucho, mucho más de lo que soñábamos cuando nos aventuramos a importunarla con nuestra insistencia.

30.6.10

Más Mermet

Quienes quieran más del poeta que nos presentó Pedro Mairal en nuestra Colección Invierno, aquí el link del blog con información y poemas inéditos. http://www.cesarmermet.blogspot.com/

29.6.10

Carne Pública

¿Escucharon esas cosas, harto incomprensibles desde luego, que dicen los artistas? Eso de que si en alguna de sus apariciones o intervenciones llegaran a conmover tan sólo a alguien, tan sólo a una persona, a una solita perdida eventualmente entre el monstruo de mil cabezas que es el público y bli, blu, bla...
Buen, aquí va un mail, que nos mandó un nuevo amigo, que da aire y permite que Carne Argentina pueda echarse a dormir. Un rato.
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La revelación poética ocurre en un disparo de rayo. Salgo de la radio, después de participar en un programa, entro al bar, escucho la voz de alguien que lee, me acerco, camino unos pasos, veo la luz que ilumina al hombre, al hombre que es iluminado, lo reconozco y quedo asombrado, es Mairal, me quedo desubicado y expectante. La lectura es prolija, distendida, me invita, se acerca. Empiezo a descifrar entre las palabras un viaje en colectivo. Las imágenes comienzan a surgir, son relámpagos inesperados, entonces cierro los ojos, soy arrastrado por la voz poética que va dejando tatuajes en la mancha disonante del silencio. Ocurre, digo, la revelación, el golpe en la frente. Las palabras reinventan un nuevo génesis, el sentido primitivo del tiempo, soy arrojado dentro de un colectivo, inundado de sensaciones, soy más de lo que soy, parado entre la gente, con los ojos cerrados, entreveo el secreto humano del lenguaje para luego quedar vacío y completo, en una intima ambigüedad animal. La lectura finaliza. Así descubrí a este poeta. Estoy agradecido por la lectura del jueves a cargo de Mairal. Espero que le hagan llegar mi agradecimiento. Ayer conocí a César Mermet, y ayer conocí el ciclo, no es algo menor. Les dejo mis felicitaciones, y un abrazo. Marco.
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¡Gracias, Marco!
y gracias a Pedro y a su apostolado mermetiano (Mairal dixit).

27.6.10

Mairal/Mermet

Este año inauguramos el momento rescate de la noche: un escritor elige a otro y lo convoca al fogón de Carne leyendo algún pasaje de su obra. Pedro Mairal trajo a César Mermet, un poeta santafesino casualmente muerto por las épocas de otro mundial de fútbol, aquel, amargo, del 78.
Monzón, un retrato del boxeador, escrito por Mermet en los 70: una mirada profundísima sobre el campeón y sobre el muchacho medio indio, un relato fluvial y anticipatorio ("Monzón está jugado", escribe Mermet y el tiempo le daría la razón). Y un largo poema que Mairal describió como "consejos zen para tomar un colectivo". Ambos textos aún permanecen inéditos (gran parte de la obra de Mermet está inédita) y Mairal adelantó que esperan poder publicarla pronto. Y todos nos quedamos cruzando los dedos para que pronto sea ya.

26.6.10

Amabilísima Rosa

O porque al principio nos altera el armado de la noche o porque al final, demasiado embebidos por los hados de la poesía y los etílicos, nos vamos yendo, va acá nuestro agradecimiento total a los Rosa Molesta, que manejan el espacio en el que hacemos el ciclo y nos reciben siempre con la mejor. Además hacen un excelente programa de lunes a viernes de 12 a 14 hs. por FM La Tribu 88.7.
¡Gracias a los Rafaeles, a Pablo y a Matías (y a todxs los que laburan con ellos)!

22.6.10

Una pausa y nos quedamos

¿Desde dónde empezamos a contar nuestra vida? ¿Qué parte elegimos para narrar? Los dorados años de la infancia de Norah Lange en sus Cuadernos. El otoño de la niñez y los brotes de la adolescencia en un contexto político fuerte como Irene Gruss en Una letra familiar. La iniciación en las cuestiones del sexo y el amor como Osvaldo Bossi en El muchacho de los helados. Por citar algunas de las páginas de vida más bellas que he leído. Y agrego a esta preciosa lista En la pausa, de Diego Meret. Meret elige contarse como lector en una casa de un solo libro (el Martín Fierro en una edición bodoque pensada más como adorno que como obra literaria) que cuando aprende a leer empieza a leer todo lo que cae en sus manos: un lector autodidacta y desordenado. Como escritor que cree que para serlo debe vestirse de un halo de misterio, alquilar una pieza en un hotel lleno de cucarachas, impresionar al conserje. Como obrero textil que escribe sus poemas en la puerta del baño de la fábrica para que, tal vez, los lean sus compañeros de trabajo. Y, en las pausas del escritor y el lector que Meret quiere ser, nos cuenta una infancia retaceada de chico del conurbano, de casa con madre y hermana, de padre perdido y vuelto a encontrar una década después en un pueblo correntino... pequeños episodios, imágenes breves como pausas televisivas. En la pausa es una autobiografía honesta y conmovedora que recibió el premio Indio Rico 2008. Este jueves, Diego Meret estará echando sus delicadas menudencias a la parrilla de La Tribu.

21.6.10

La música de la prosa

Matilde Sánchez nació en Buenos Aires. Es traductora de inglés y se inició en el periodismo como intérprete para el equipo televisivo de la BBC, destacado en Buenos Aires durante la guerra de Malvinas. Desde entonces ha desarrollado una intensa actividad como editora y cronista en temas de cultura y política internacional. Es autora de Historias de vida, una biografía de Hebe de Bonafini (1985), y de las novelas La ingratitud (1990), El Dock (1993), primera finalista del premio Planeta y hoy valorada como uno de los libros clave para comprender la herencia de la última dictadura. También compiló Las reglas del secreto (1993), una antología comentada de la narrativa de Silvina Ocampo y La canción de las ciudades (1999), crónicas de viaje. Se desempeñó como editora en los suplementos Zona y Cultura y Nación de Clarín, entre 2001 y 2003. En los últimos años incursionó en la gestión cultural, como coordinadora del ciclo de conferencias Encuentro Internacional de Pensamiento Urbano, que dirigió Graciela Speranza durante tres años en el Teatro General San Martín. Los daños materiales es su última novela. Este jueves la voz de Matilde se suma al fogón de La Tribu.

19.6.10

El Alma Recobrada

Este año sumamos al ciclo la sección de recobrados, donde un escritor o escritora revive a otro escritor o escritora significativo para él y acaso desconocido para muchos lectores. Una suerte de espiritismo trasnochado y amateur. El jueves 24 de junio, Pedro Mairal nos traerá la voz del gran poeta santafesino César Mermet (1923-1978). Además de admirador, Pedro forma parte del equipo de curadores que desde hace años trabaja en la edición de la obra de Mermet, completamente inédita hasta el 2006. Algunos de los títulos que han ido saliendo del baúl de manuscritos son: El pan, Nadador de estío, Malabrigo, Callarse la naranja y Yo no estuve ahí (prosa). Vivir con un pie en la eternidad y el otro en el tiempo y su contingencia, dijo Mermet. Y acá estamos, en el fluir de la eternidad, reencontrándonos con él.

17.6.10

¿La palabra es el fotograma 0 de una película?

Cuando empezamos con el ciclo, a finales del otoño de 2006, ya nos parecía una provocación diseñar lecturas que sumaran la poesía y la narrativa. Nada del otro mundo y, tal vez, una exageración en nuestra percepción como público de este tipo de encuentros, esa mezcla parecía irradiar un aura bastarda y dar pasto a la persistente y miserable costumbre de separar en bandos. Con Carne Argentina siempre buscamos alguna manera de infiltrarnos y de cuestionar modestamente lo que habitualmente se espera de un ciclo de lecturas. Por eso, en 2009 nos animamos a un género que nos deleita y que nos regaló grandes momentos: la crónica. A partir de ahí empezamos a pensar en qué otras literaturas podrían arrimarse a nuestro fogón sin que corrieran peligro de convertirse en intervenciones académicas. Esta vez fuimos un poco más allá y le pedimos a Albertina Carri -directora, entre otras, de Los rubios, Géminis y La Rabia- que nos venga a leer algo de lo suyo, algo que muestre la literatura a la que después ilumina, pone sonido, monta y edita, la literatura que se hace cine. Por suerte a Albertina le pareció bien y la noche del 24 nos va a dar el gran gusto de tenernos atentos ahí, para escucharla.

14.6.10

Abrigo para los corazones

Carne Argentina
presenta
Colección Invierno

Albertina Carri

Diego Meret

Matilde Sánchez

y

Pedro Mairal pone su voz a los poemas de

César Mermet

videos de Rusi Millán Pastori

jueves 24 de junio

21:00 hs

Bar de La Tribu

Lambaré 873

entrada gratis

7.6.10

Se larga

Carne Argentina presenta su Colección Invierno, lecturas al talle, literatura al bies, cortes al puño y letra. Olvídese del ordinario overlock y salve la elegance para atravesar el invierno con verdadero estilo.
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Albertina Carri
Diego Meret
Matilde Sánchez
y Pedro Mairal le pone voz a la poesía de César Mermet
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El jueves 24 de junio
a las 21 hs en la pasarela del bar de La Tribu
Lambaré 873

3.5.10

El Oso Busqued

Ok amigos ¿a que hora voy? ¿hay escabio? Estas fueron las primeras palabras que recibimos de Carlos Busqued cuando lo invitamos a leer al ciclo. Un mail minimalista que nos dejó medio desencajados. ¿Y este tipo, qué onda? Imaginativos y prejuiciosos nos inventamos a un Bukowski made in Chaco, que caía al bar de La Tribu con la barra de amigos desaforados que hacen rancho aparte. La noche de la lectura vimos entrar a Busqued, paso cansino, silencioso, al salón semi poblado de La Tribu. El oso Busqued. Un grandote vestido de negro y con lentes de leer. Pisándole los talones, llegó Miguel Angel Molfino, otro escritor chaqueño, que tuvimos el placer de conocer y tener en el ciclo en diciembre de 2009. Con Molfino llevamos compartido asado, picada y vino, la confianza de largas charlas y una promesa de viaje a sus pagos. Gracias a Molfino llegamos a Carlos. El oso Busqued. La noche fue tan deliciosa como desbandada, los intervalos se estiraron, como siempre las ganas de salir a fumar, continuar la charla, saludar a un conocido. Así que Carlos cerró las lecturas a poco de la medianoche. Cuando le avisamos que le había llegado el turno, se acercó amable, tímido, con su porrón de cerveza a medio tomar. El público y nosotros disfrutamos sus instantáneas, relatos mínimos, en donde se cruzaban meditaciones científicas, escenas futuristas y contundentes pinceladas domésticas. El tiempo, como en la TV, es tirano. Tras los aplausos finales, el público rajaba para ganarle horas al sueño. Justo cuando nosotros empezábamos a relajarnos. Nos hubiese gustado sentarnos con Busqued. Compartir unas cervezas, saber de él, contarle de nosotros. Pero, como siempre, la noche se hizo corta. Los amigos de Rosa Molesta nos alimentaron con pizzas caseras y con Molfino, en pancho ritmo de provincia, la seguimos hasta que los puchos se terminaron. C´est fini. Entonces nos levantamos cargados de bolsas, cables, luces y silla; dejamos la tribu y salimos a la ciudad.

19.4.10

La visita de Adúriz

Carne Argentina adora la poesía. Carne siempre invita a poetas y, sin querer, casi siempre son mujeres; no siempre, sólo casi. A Javier Adúriz queríamos invitarlo hace mucho, casi desde que la Carne es Carne, por esas cuestiones, recién ahora tocó el turno de verlo llegar medido, silencioso, a esperar el turno para subirse al mínimo escenario que montamos en La Tribu.
Como en una Carta Natal, el tránsito de Saturno es inapelable y dice contundente cuándo es momento y cuándo no. No se puede sembrar cualquier semilla en cualquier estación y, en lo ordinario, nosotros y ustedes creemos que las cosas son cuando se nos antoja. Pues no. Saturninamente no.
La prueba del eclesiastés fue la visita de Adúriz a la Carne: una temporada en que los astros se alinearon para hacer de ése, un momento pródigo de siembras varias. La poesía de Adúriz es honda y hermosa, está llena de humor y de nostalgia por la amistad de los años mozos, nostalgia por las rodillas peladas y exaltación del que acompaña. Pero la poesía de Adúriz, en el torrente extraodinariamente generoso de su decir, es una fiesta. La visita de Javier Adúriz fue una fiesta.
Y el público cárnico supo apreciar, como Saturno, que no importa el tiempo que se tarde, que cuando es tiempo es tiempo y esa es la oportunidad esplendorosa.

17.4.10

Una excursión a la noche de Carne

La autora de Señorita y Turistas, entre muchos otros, habló largo y tendido sobre Una excursión a los indios Ranqueles de Lucio V. Mansilla. Expuso sus razones de por qué todo argentino debiera leer este libro que inaugura la manera de narrar en nuestro país. Así abrió la noche de La Tribu, la quinta temporada de Carne Argentina, que este año quiere saber qué leen y por qué, de la historia de las letras nativas, las escritoras y los escritores que ya pasaron por el ciclo.
Uhart habló detenidamente sobre situaciones particularísimas, citó de memoria diálogos de la enorme crónica del encuentro de los generales con los caciques, pero también dijo, por ejemplo, que a ella nunca jamás le interesó aprender escribir un guión pero que a esta altura lo haría con gusto sólo para filmar semejante libro. Luego se detuvo un poco para relatar vívidas y visibles las escenas que ella rodaría. Seguí atentamente el relato de Hebe, y en un momento reflexioné acerca lo que decía y acerca de lo que me provocó a mí ese libro extraordinario, y me dije: claro, es que Mansilla se anima a hablar del Otro. Como broche final a mi epifanía, se escuchó lo voz de Hebe, que a veces se retraía un poco para repetir la última frase que había dicho y reirse para sí o para las personas que tenía más a mano, que decía: hacia el final de su vida, Mansilla -mencionando a uno de los caciques que conoció durante su excursión y de quien recibió su poncho- hablaba de su compadre. Ahora en sociales está de moda decir lo Otro, como una nueva forma de estigmatización, pero en el siglo IXX Mansilla a Lo Otro le decía "mi compadre". Maravillosa Hebe.

13.4.10

Hebe al rescate!

Por ahí es el aire otoñal que nos pone melancólicos, pero este año decidimos volver a invitar a algunos de los escritores que nos acompañaron en temporadas anteriores y proponerles que elijan y vengan a leernos a autores poco visitados de la literatura argentina.
La querida Hebe Uhart será nuestra primera heroína al rescate y Lucio V. Mansilla quien volverá a recorrer las tolderías de su mano, este jueves a las 21.00. Además Javier Adúriz, Carlos Busqued y los videos de Rusi Millán Pastori.

9.4.10

La Rentré de la Carne/Quinta temporada

Ciclo Carne Argentina
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presenta
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Colección Otoño
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Hebe Uhart/Javier Adúriz/Carlos Busqued
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Videos de Rusi Millán Pastori
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Jueves 15 de abril, 21.00
Bar de La Tribu (Lambaré 873)
Entrada gratis

1.4.10

Colección Otoño

Esta Semana Santa descanse mucho, cuide su piel y pase por su coiffeur.
Que el jueves 15 de abril a las 21:00 hs. tiene desfile en el Bar de La Tribu.
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Ciclo Carne Argentina
5ta. temporada
[a todo trapo]

24.3.10

¡¿Qué me pongo?!

Las hojas de los árboles empiezan a ponerse amarillas, la temperatura desciende suavemente, las tardes caen más temprano. Se va el verano, amigos, y ustedes con el guardarropas sin renovar.
Espantenme esas polillas y vayan haciendo lugar que ya llega la Colección Otoño de Carne Argentina.
Las perchas que visten la mejor literatura de la ciudad.

8.3.10

Echando leña al fuego

Queridos comensales, vayan anudándose la servilleta al cuello que muy pronto vuelve la Carne a La Tribu.

6.1.10

¡¡¡¡Rainaaaa!!!!

Otra de las figuras que tuvimos este año (y que hacía mucho queríamos invitar) fue Naty Menstrual que en 2009 tuvo su temporada más hot con la edición de su libro Continuadísimo, ed. Eterna Cadencia, notas por doquier y espectáculo propio en el bar Chueca. En este sentido, lxs Carne sólo tenemos para declarar: "¡Naty es lo más de lo más y conocerla fue absolútamente encantador!"
aquí, parte de lo que leyó para nosotros en la noche de la presentación de nuestra Colección Invierno.
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Él es árbitro de básquet./ Él me coge mejor que nadie./ Él lo hace como hace años no lo hacen…/Él es hermoso/ Él lo sabe./Él hermoso de macho hermoso/ Él NO es hermoso de algún modelo de Pancho Dotto. /Él es hermoso de macho hermoso/El macho/El hermoso/Él me pide que lo espere con sexy-minifalda sin bombacha piel al aire y gozo/Él tiene que tomar el colectivo a Rosario a arbitrar básquet./ Él esta en el msn y lo hago poner caliente así viene a darme y darme./Él darme/Él lee lo que le digo./Él ya esté caliente/ Él y su pija arden/Él y su hermosa de hermosura pija pijuda pija. [Él (ejercicio de no amor-si amante)]

31.12.09

Conjuro para un Año Nuevo

de lo mejor del año viejo, para que leve lo mejor del año nuevo que en un rato viene. Niní Bernardello vive en Río Grande y es una poeta única que trabaja en el páramo que supone, casi siempre, estar lejos de las tetas de la madre capital. Leyéndola a veces se aparecen las mayores, Storni, Mistral, Agustini pero siempre sorprende por lo hondo y por lo tierno, por los versos que alhelan de repente y, sobre todo, por la felicidad de haberla conocido, de tenerla cerca. Bernardello es una gran poeta y su obra merece ser conocida, difundida y editada y distribuida como corresponde.
Aquí un par de poemas de su libro Puente aéreo. (que los disfruten y ¡muy feliz año para todxs!)
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¿Qué rayo atraviesa la estepa
qué fulgor donde la playa es espejo
y el cielo mar de vapor formidable?
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Sentada en un círculo de piedras
remoto templo, defiendo la ganancia
que el nuevo dios nos ha traído.
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Soy aquella y sos esta. Unida
al bloque pétreo de la historia
encuentro la sangre del sacrificio
ascendiendo al cielo. Zumo de oscuro
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remanente, de constante oración
por lo que declina y asciende
sobre el inmenso altar de la tierra.
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Apagón sobre la escena mordida.
Sólo queda una escenografía muerta.
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Alcantarilla y túnel
por allí canto.
Tubería o sarcófago
por allí canto
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-dame la llave-
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No quiero detallar la imagen
que entre cirios apracece
como de éster, de vago cielo
de tempestad helada.
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Un rostro entre las piernas,
una cabeza degollada
flotando en la espuma del mar.
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Miel caliente en el sufijo
del recuerdo.
trenza y borde oro oscuro
en las manos
aprisionando este cuerpo que te ama.
Y aún, y todavía y mañana.

24.12.09

Siempre hay un motivo real para brindar

Papá Nuel ya nos trajo el regalo. Nosotros sólo matuvimos el pesebre en condiciones para recibir a todas y todos estos mesías.
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Hebe Uhart / Teresa Arijón / Iosi Havilio / Cristian Alarcón / Enrique Butti / Naty Menstrual / Ricardo Ragendorfer / Concepción Bertone / José Gabriel Ceballos / Mariana Suozzo / Juan José Becerra / Carlos Moreira / Niní Bernardello / Irene Gruss / Diana Bellessi / Cecilia Romana / Florencia Walfisch / Clara Muschietti / Ana Cerri / Mariano Dubin / Margarita García Robayo / Miguel Ángel Molfino / El Público más fiel y respetuoso / los Rosa Molesta de La Tribu /
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La temporada dosmilnueve de Carne Argentina nos llenó de felicidad, una receta ideal para empezar el dosmildiez a puro corazón.
G R A C I A S

14.12.09

Miguel Ángel Molfino

No entiendo por qué lo decidiste así, te equivocaste, me dijo Patiño, sonriendo, como corrigiendo esa sonrisa equivocada también. Lo que quería decirme, explicarme, era que el accidente de Roxana o esa extraña forma de ocurrírseme el accidente, parecía una impostación, casi un denuedo estilístico, un juego arrogante e inútil de palabras. Así fue como se formó esa noche de apagón, vino malo y lluvia; calor, de miserable calor goteando en las caras (entre los parpadeos de las velas), de imbécil resignación. Estaba la mesa, estaban las sillas de esteras estalladas y ellos allí (parpadean las velas y la nariz de Bentolila y la frente de Papusa se ponen negras por un instante y luego recuperan el color, la forma), también flotaba un olor ácido de cebo derretido. Tenía ganas de extraviarme y estar, sentirme en otro lado; cerrar los ojos y al abrirlos creer que puedo construir un puerto de Borneo o el jadeo líquido de un río americano (...)

Ana Cerri

Mentiras que era loco. La vida fue demasiado para él, pero no nació loco. Esa cuestión de no saber cómo defenderse, indudablemente, lo había afectado, pero no era loco.
Cuando Agustín cumplió dieciséis años, su padre le regaló una escopeta vieja que se andaba disparando sola. Más que por el cumpleaños, fue por los ladrones de gallinas que asolaban los nidales peor que las comadrejas. La cuestión es que se la regaló y el muchacho andaba por ahí con su escopeta como en un resplandor. No la dejaba ni a sol ni a sombra y hasta se la llevaba a la cama, como se lleva a una virgen al tálamo nupcial.
Una tarde se puso con el pulgar tapando justo la boca del caño, la culata en el piso y la pierna derecha, flexionada, delante de la izquierda, como posando para un fotógrafo de plaza. Tenía que lucirse con su fusil. Quería impresionar a la hija del sastre de la que estaba perdidamente enamorado y frente a su puerta, se apostó. No exactamente frente a la puerta, sino cruzando la calle, para que ella lo viera en perspectiva.
Se le reventaba el corazón; lo escuchaba en estallidos y cuando ella apareció, creyó caerse en un pozo sin término como esos de los sueños, en los que uno cae, cae, cae… (...) Dos tiros, relato inédito.

13.12.09

Margarita García Robayo

Hay casas que son muchas casas, están en esos edificios con patio interior al que miran todas las ventanas. En Buenos Aires he visto un par, en uno de esos vive mi amiga Tamara. Es un lugar elegante y por eso llama la atención la ausencia total de privacidad. Más raro es que todos se ven pero nadie interactúa. Tamara y yo nos sentamos en su living a tomar el te, por ejemplo, y por la ventana se ven las ventanas de enfrente; nos acercamos un poco más y vemos las de arriba y las de abajo. Todas están llenas, siempre pasa algo. Hay una chica que practica el violín cada tarde y hace un ademán tembleque cuando arranca que, según Tamara, es falso. Hay dos viejas entongadas que juegan cartas y comen masitas. Hay un chico que estudia acodado en la ventana y Tamara dice que si tuviera quince años más le saltaría encima. Hay una jaula con un pájaro al que una nena alimenta con salchicha. Tamara no sabe los nombres de nadie. Cree que la nena se llama Violeta porque su hijo Pablo la mencionó el otro día: “Violeta es disexual” le dijo. “¿Quién es Violeta?”, preguntó Tamara. Él le dijo que la del 4–k. Cada tanto voy a visitar a Tamara. Ella fuma y habla de lo de siempre: de su divorcio (...) La ciudad de la furia, Diario Crítica.

Mariano Dubín

En los barrios / hay peleadores / mitológicos / increíbles / hay pocos / y nombraré / solamente / a dos:/el pelapapa de la calle Nueva York / bravucadas / peleas a lo Fierro / borracho / cansado / perdido / pero siempre / el otro / vencido/curtido por la sudestada / que arrasaba / el barrio / y el sol / que escamaba / el zinc / de los ranchos./Hubo una / entre 30 milicos / 10 patrulleros / vecinos alarmados / deseosos / que el pelapapa / al fin / cayera / muriera/ (...) Calzate los guantes guacho!, en La razón de mi lima.

indio / negro / negro de mierda / negro de alma / negro negro/mulato / la Boca / vendedores / ambulantes / negros lindos / son del Corso / la comparsa / de los negros / ¡negros chorros! / los tambores / negros negros / qué macana / son villeros / re villeros / y tumberos / ¡no te olvides! / negros negros / muchos negros/... /escuchan cumbia / la verdad / toman vino / y además / carnavalito / chamamé / tereré / ¿qué queré?/... /¿música? / ¡de negros! / ¡y qué negros! / bolivianos / y de obreros / ¡paraguayos! / todos vagos / son peruanos / correntinos / argentinos / santiagueños / sin trabajo / que no quieren / progresar (...) Basta de negros, en La razón de mi lima.

11.12.09

Bienvenidos a la colección verano

En el horóscopo chino este es el año de la vaca. Tal vez por eso nos pudimos dar el gusto de traerles, queridos amigos rumiantes, además de los mejores pastos de la ciudad, las mejores pasturas del país. Gracias a una beca del Fondo Nacional de las Artes, en las noches de 2009, les dimos a probar la hierba tierna del litoral en la voz y la escritura de Concepción Bertone y Enrique Butti; la vegetación salvaje y tropical de la Corrientes lindante con Brasil de José Gabriel Ceballos; la gramínea desolada de Tierra del Fuego en los hermosos poemas de Niní Bernardello. Y esta noche todos vamos a refocilarnos en los pastizales indómitos del Chaco con Miguel Ángel Molfino. No sé ustedes, pero nuestras panzas y nuestros corazones, contentos y agradecidos. Esta es la noche menos porteña de todas. Además de Molfino, con su acento del noreste, Margarita García Robayo calentará nuestros oídos con su ritmo caribeño. Ana Cerri, que vive en San Fernando, pero nació y creció en Santa Fe, alguna brisa provinciana seguirá trayendo. Y Mariano Dubín esparcirá en la noche los sones cumbieros del conurbano. Queremos agradecer al equipo de trabajo de Carne Argentina. Al Rusi Millán Pastori que con los videos de la vaquita abre cada fecha. A Sebastián Pandolfelli que selecciona especialmente la música de cada noche. A Grillo Valdez que registra en fotos y video cada encuentro. A Leandro Ávalos Blacha por los banners. Y a Mica Hernández, a quien no solo agradecemos el diseño de nuestras invitaciones, si no todo lo demás. También queremos agradecerles enormemente a los chicos de Rosa Molesta, los dos Rafa y Pablo por todo su afecto y generosidad. Y gracias a ustedes por su compañía que no ha dejado de avivar las brasas de este gran asado que ya lleva cuatro años.

10.12.09

Questa Sera

¡Haga el favor de arreglarse esos cabellos!
(peinesé que de seguro sale en la foto)
¡Esta Noche, Fiesta de la Carne Argentina y Federal en La Tribu!
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Ya está en gateras un seleccionado de escritoras y escritores que te la voglio dire: ¡vais a flashear! Nosotrxs, entramos a boxes ahora meesmo para acicalarnos y estar a tope para recibiros como corresponde.
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¡Les esperamos!
Lambaré 873
entrada gratuita

6.12.09

Colección Verano, lo In y lo Out para esta Temporada

Algunas consideraciones fundamentales acerca del menú que vamos a servir en la presentación de nuestra Colección Verano. A Margarita la conocimos por su columna en el diario, nos divertía su pluma, una mezcla de acento forastero y ciertamente sensual, con una sorprendente porteñidad (los nacidos en baires creemos que eso es algo y que ese algo es algo distintivo y que es un algo que el resto del mundo honra y reconoce como al tango). Cuestión que a poco de iniciar el año lectivo la invitamos a leer a una de nuestras colecciones pero Margarita para esa fecha tenía que estar en Colombia, su tierra natal, de modo que no pudo ser. Sin embargo, vaca insistidora, Carne Argentina encarpetó el proyecto en vistas de desempolvarlo en cuanto se pudiera. Eso resultó ser ahora mesmo, para disfrute del querido y fiel público de la Carne. A Mariano, en cambio, nos lo trajo la marea virtual. En una de nuestras patrullas cazatalentos por la blogósfera dimos con su guarida.com y nos quedamos encantados. ¿Quién es este pibe que escribe de ese modo sangriento y lírico? ¡A por el cuchillero!, voceamos a coro y meiliamos en el acto. Al chabón le pareció pertinente dejarse ver y aseguró que se toma el bondi desde La Plata para venir a declamarnos lo suyo. Lo que nos pasó con Ana también fue fruto del azar, pero uno de esos frutos sofisticados de los que sólo se oye algún relato poco probable o uno de esos que se ven muy eventualmente cada tanto. En una de nuestras brainstorming (un encefalograma de exasperante planicie) pescamos un relato suyo, muy breve, en las aguas purulentas de Ñ y nos fuimos al océano virtual a constatar si esa autora formidable en verdad existía. En medio de esa inmersión llegamos a las islas del sur, en las que habita Diana Bellessi, nuestra hada Patricia, y la consultamos en su función oracular. La respuesta de esos cielos formidables fue inmediata y nosotrxs, honradxs, dimos parte a yahoo con el convite. Ana contestó que sí y agregó delicia al seleccionado de la Colección Verano. De Miguel Ángel no teníamos noticia, vaca embrutecida, pero sabiéndonos ignorantes recurrimos a la consulta de otro de nuestros oráculos. Meiliamos urgente ¡al gran correntino salud!, nuestro querido José Gabriel Ceballos, para que nos recomendara a quién invitar de las provincias unidas del río de La Plata. Ceballos nos mandó una ristra de nombres de autores a cual más increíble, pero nuestro olfato rumiante quedó estaqueado en Molfino, un escritor chaqueño que parece el mismo monte algarrobal y el mismo hachero que desmonta: reíte del cross de mandíbula. Rompimos todos los chanchitos para juntar hasta el último morlaco y con lo que nos alzamos cursamos la invitación. A pesar de la flacura del convite el chaqueño dijo que sí y nunca supo cuánta alegría nos dio su sí quiero. Pues bien, queridas vaquillonas, querido público de la Carne, henchidos de orgullo decimos: anudensén las servilletas al cuello que la mesa está a punto de ser servida. Este jueves 10 de diciembre, a las 20:3o, en Lambaré 873, los esperamos para disfrutar como locos de este menú increíble que nos honra. ¡Bonapetí para todxs!

27.11.09

Dígale Sí a la Vaca

Estimados señorita y caballero de toda laya, estimadxs cuerpos atrapadxs en el espíritu de otro sexo: es hora de empezar a prepararse, raje pronto a lo de su cosmiatra, que el podólogo afile sus cuchillas, corra a comprar espray para que el peinado a lo Virginia Luque aguante, péguele una barrida al bisoñé y repase los pitucones del saquito. Se acerca la noche de la despedida y es menester que todxs estemos preciosos: Carne Argentina despide el año lectivo con un menú que combina y sintetiza lo más preciado de su carta: crónica, lirismo, palabras como irupeses que trae el río, sofocones caribeños que te hacen temblar la cadera, relatos portentosos como golpe de hacha de leñador chaqueño, poesía cuchillera de joven gaucho platense y cuentos dulces y crujientes como alfajor santafesino. ¿Quiere más? La atención amable de los muchachos de Rosa Molesta del bar de FM La Tribu y el video del Rusi.
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Carne Argentina
presenta
Colección Verano
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Margarita García Robayo
Mariano Dubin
Ana Cerri
Miguel Angel Molfino ¡desde Chaco!
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jueves 10 de diciembre 20:30 horas
bar de FM La Tribu
Lambaré 873
entrada gratuita

21.11.09

Colección Verano

Damas y caballeros, se viene la última lectura del año. Campeando las tormentas y las altas temperaturas, las turbulencias aéreas y los embotellamientos de las autopistas, cuatro escritores desembarcan el jueves 10 de diciembre a las 20:30 hs. en el bar de La Tribu. La noche pinta imperdible: las crónicas refrescantes de Margarita García Robayo, la delicadeza fluvial de los relatos de Ana Cerri, el tún-tún musical de los poemas de Mariano Dubín, y la narrativa salvaje de Miguel Angel Molfino, venido especialmente desde el Chaco.
Margarita García Robayo, nació en Cartagena, Colombia, en 1980. Desde 2005 vive en Buenos Aires, donde escribe la columna “La ciudad de la furia” en el diario Crítica de la Argentina. Para la edición digital de Clarín, creó el blog “Sudaquia: historias de América Latina”, y colaboró en revistas de crónica como Soho y Gatopardo. En su ciudad fue columnista de cine, profesora de análisis fílmico y coordinadora de proyectos en la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano. Hay ciertas cosas que una no puede hacer descalza (Planeta, 2009) es su primer libro.
Mariano Dubín, escritor y profesor en Letras de la Universidad Nacional de La Plata. Ha escrito ponencias y artículos para distintos congresos y revistas nacionales e internacionales sobre cultura popular argentina y teoría literaria. Ha desarrollado distintos talleres literarios en barrios de la zona del Plata (San Carlos, Ringuelet, Berisso). Como poeta ha publicado dos poemarios: Con los pasos de la mala vida (metele cumbia guachín!) (2006) y La razón de mi lima (2009). Administra el blog: http://www.larazondemilima.blogspot.com/
Ana Cerri nació en 1947, en Rosario, y se crió en Soldini, sur de la provincia de Santa Fe. Fue directora de un psiquiátrico en San Fernando, donde reside actualmente. Es traductora del italiano. Hasta el momento su obra permanece inédita. En Cuentos para escuchar, Diana Bellessi lee dos relatos suyos: “El llanto” y “Concierto”. Los invitamos a disfrutarlos. Pinchen acá.
Miguel Angel Molfino, nació en 1949 en Saladillo, se crió en Resistencia, Chaco, donde reside actualmente. Exilado varios años en México. Narrador, cuentista, periodista y publicista multipremiado. Autor de libros de cuentos como El mismo viejo ruido y Prosas escogidas, y de poemas, el más reciente La mágica aldea del crepúsculo (falsos haikú).