Esta temporada la Carne se pone trémula por obra del arte,
la Carne es visitada, enaltecida, jerarquizada por la obra de un artista visual
que nos encanta. Lisandro Pierotti, dibujante, pintor, muralista
paranaense y multipremiado, se animó a intervenir con su trazo, un
verdadero cross a la mandíbula, nuestro emblema: el sillón donde se sientan
quienes vienen a leernos. Estamos realmente contentos de haber podido hacer
esta cruza, la Carne venía apetente hacía rato de algo así, algo que se irá
repitiendo a lo largo del año con diferentes pinceladas, diferentes artistas
invitados. Por este debut de Pierotti estamos con orgulloso mugido. ¡Gracias, Lisandro!
14.3.13
13.3.13
Camilo Sánchez
Camilo Sánchez es periodista, escribió junto a
Néstor Restivo la biografía ‘Haroldo Conti con vida’ –que se reimprimió dos
veces-, también es coautor de 'El otro Bicentenario –doscientos hechos que no
hicieron patria-' y en 2012 publicó 'La viuda de los Van Gogh', su primera novela,
en la que cuenta el monumental rescate de la obra de Vincent que hizo Johanna
Van Gogh Bonger, viuda de Thèo. A la novela le fue muy bien, en apenas un par de
meses volvieron a imprimirla y en un momento del año pasado nos tocó
entrevistarlo: Camilo respondía con prolijidad de buena escucha, paraba y decía
‘dame un minuto que necesito pensar eso antes de contestar’, Camilo preguntaba
por nosotros, quería saber, hablaba con tranquilidad y en serio. Sabíamos que
Camilo era poeta, que aún no tenía nada de poesía publicado pero que en 2008 su
trilogía poética ‘Del viento en la ventana’ fue finalista del Concurso Olga
Orozco, con un jurado integrado por Juan Gelman, Gonzalo Rojas, Antonio
Gamoneda y Jorge Boccanera, nada menos. Entonces nos animamos a preguntar y la
poesía apareció en el relato de Camilo desde siempre, un interés profundo y
comprometido. Entonces nos animamos a pedir, queríamos leer esa poesía en
silencio, esa escritura que fue constante y que seguramente dejará de ser un
secreto muy pronto. Entonces aquí estamos: muy contentos de tener a
Camilo Sánchez, a su poesía justa y encantadora, en la noche de la presentación
de nuestra Colección Otoño, la primera velada de encuentro con vosotras,
adoradas y fieles vaquillonas, en esta, la octava temporada de Carne Argentina.
11.3.13
Esther Cross
Esther Cross es una escritora que campea distintos frentes: además de cuentos y novelas, publicó Bioy Casares a la hora de escribir, un libro de entrevistas en colaboración con Félix Della Paolera. Y es que antes de frecuentar a Bioy, la Esther niña, vecina de la Recoleta, veía al escritor y a Silvina Ocampo haciendo las compras por el barrio.
Además de cuentos y novelas y estas entrevistas a las que se suma Conversaciones con Borges en el taller literario, Cross es también traductora. A ella le debemos impecables traducciones de Richard Yeats y William Goyen. A propósito de la traducción dice: “un escritor que traduce no puede salvarse, por suerte, de que el trabajo de traducción influya en su escritura. Es imposible. Muchas veces -a mí por lo menos me pasaba, traduciendo a Yeats-, que tenía la sorpresa buena de que me daba cuenta de que sabía más inglés de lo que yo pensaba. Pero también me daba cuenta de que estaba mucho menos en dominio del castellano, que es mi idioma, de lo que yo creía (…) Entonces, cuando después de eso, volvés a sentarte a escribir, ya es distinto. El diccionario, el lenguaje, que tenés en la cabeza es una especie de big-bang de recursos del que sos mucho más consciente”.
Esther Cross decidió convertirse en escritora a los 17 años. Cuenta que cuando se lo comunicó a su padre, profesor de literatura, él salió a comprarle Un cuarto propio, de Virginia Wolf. El 21 de marzo, cuando las primeras hojas del otoño caigan, oiremos crepitar uno de sus preciosos relatos en Carne Argentina.
9.3.13
Maxine Swann
Maxine Swann es una norteamericana errante (vivió varios años en París y en Pakistán) que, desde 2001, se detuvo en Buenos Aires, donde todavía vive y en la que escribe, en inglés, pero con la ciudad como paisaje en el que las protagonistas de su última novela, también extranjeras, deambulan. Esta novela se llama The foreigners y se publicó en Estados Unidos en 2011.
Como otros escritores extranjeros (Anna-Kazumi Stal y Gombrowickz: una, amiga; el otro, un escritor admirado) Swann eligió Buenos Aires para vivir y escribir, dice que aquí encuentra una vitalidad que no ha visto en otras ciudades, que aquí el pasado no está embalsamado como en París, sino en diálogo constante con la vida contemporánea.
Sus dos novelas anteriores fueron traducidas al español y publicadas por Emecé: Chicas serias (2006) y Niños hippies (2009).
El jueves 21 de marzo tendremos el placer de escucharla leer, en español pero con acento, fragmentos de Niños hippies, una novela maravillosa sobre cuatro hijos de la contracultura, criados sin límites, en comunión con la naturaleza en la que se sienten como pez en el agua, pero que también deben interactuar con el mundo de “afuera”: la escuela, los compañeros, las reglas y lidiar con el miedo y la responsabilidad que esto les provoca.
4.3.13
Mario Castells
Traer la producción
literaria de las provincias a la escena porteña, federalizar el ciclo, ha sido
una idea largamente acariciada por Carne Argentina. En el año 2009 obtuvimos
una beca del Fondo Nacional de las Artes que nos permitió traer escritores de distintas
provincias. Una experiencia que nos dejó amigos y obras que admiramos. Este año
quisimos volver a la carga, pero como no tenemos beca ni subsidio decidimos
buscar apoyo en distintas entidades provinciales. Así, gracias a la Editorial
Municipal de Rosario (Santa Fe) y a las gestiones de su editor, Daniel García
Helder, que enseguida se entusiasmó con nuestra propuesta, podemos tener en la
primera lectura del año a Mario Castells: rosarino de nacimiento, hijo de
paraguayos, estudioso del guaraní, poeta, profesor universitario y escritor de
ficciones. El año pasado Mario ganó el Concurso Provincial de Literatura Ciudad
de Rosario con su novela breve El mosto
y la queresa [libro que, según el jurado, "tensa los límites de la
literatura nacional"]. La novela cuenta la historia de Emigdio Rivarola,
un donjuán paraguayo en los últimos años de la dictadura de Stroessner, a la
conquista de su cuñataí porá, la
chica hermosa de sus sueños que, como en las tramas telenovelescas, se disputa
con un pretendiente poderoso. En el lenguaje de Castells el castellano se
endulza de guaraní y el guaraní arremete sin pedir permiso. Nos pone muy
contentos saber que lo escucharemos en vivo, nos pone muy contentos que sea él
quien venga a estrenar este 2013, donde esperamos seguir recibiendo escritoras
y escritores de otros pagos. Queridas vaquillonas, volvemos al ruedo.
19.1.13
25.12.12
Último tarascón del año
Felices Fiestas para todos los que nos acompañan.
Y que la carne nos reencuentre jugosos y con ganas de repetir.
¡¡¡Hasta el 2013!!!
22.12.12
Entrevista de Natalia Páez para Tiempo Argentino
Un exitoso ciclo de lectura que pone toda la literatura al asador
Está integrado por Alejandra Zina, Selva Almada y Julián López y ha convocado a los escritores más significativos para poner en escena el acto de leer. En 2013, para su octava temporada, planea invitar a autores de todo el país.
Por:
Natalia Páez
Natalia Páez
Es una rareza que una acción de marketing sobreviva a aquello que tenía
como misión promocionar. Es una rareza, entonces, que un ciclo de
lectura, creado para difundir los libros de una editorial independiente,
no sólo la sobreviva sino que se vuelva en sí mismo el espacio
convocante para los que disfrutan de escuchar literatura. El Ciclo Carne
Argentina, se comió a la editorial que le prestó el nombre –Carne
Argentina– y que dejó de existir en 2008 habiendo publicado entre otros
autores a Alberto Laiseca.
Tres escritores, que eran habitué de otros espacios donde se leía poesía
o narrativa y editaban en la extinta editorial, crearon este que es uno
de los ciclos de lectura más exitosos y convocantes de la escena
nocturno-literaria actual y que estrenará en 2013 su octava temporada.
Ellos son Alejandra Zina (Barajas; Plaza Janés), Selva Almada (El viento
que arrasa; Mardulce) y Julián López (Poemario Bienamado, Antología de
poesía de Clara Muschietti), los ideadores y coordinadores del espacio
que armaron en el bar de FM La Tribu (Lambaré 873). Son los padres y
madres de la criatura.
La clave de su convocatoria es proponer una puesta en escena del acto de
leer. Recrear el ritual en el que tanto escritores consagrados como
nóveles se suben al escenario para que otros dejen que les lean, como
cuando eran niños. Del rito participan los escritores, en cercanía de
quienes los escuchan, en un clima íntimo, teatral. Por allí ya pasaron
ciento veinte autores de distintos géneros y estilos entre ellos Carlos
Gamerro, Leo Maslíah, Juan José Becerra, Ariel Magnus, Pedro Mairal,
Fernando Noy, Hebe Uhart, Diana Bellesi, Irene Gruss, Leopoldo Brizuela,
Pablo Ramos, Matilde Sánchez, Félix Bruzzone y el poeta Jorge Aulicino.
Como también autores de la crónica literaria y periodística como María
Moreno, Josefina Licitra, Ricardo Ragendorfer, o Cristian Alarcón. Pero
no sólo se trata de convocar a escritores sino también a creadores de
otros rubros como músicos o cineastas. Tal fue el caso de Albertina
Carri, o de los fotógrafos como Marcos López y Marcos Zimmermann.
En 2013 la apuesta se redoblará porque piensan convocar a autores de las
provincias. "No queremos invitar a los ya consagrados, a esos los
conocemos, sino apostar a nuevos y buenos escritores que no tienen mucho
acceso a que su obra se difunda", explicó Alejandra Zina.
Entre los ciclos de lectura que lograron imponerse se encuentran los de
poesía El yacaré cumbiao, Maldita ginebra (que luego de 15 años de
realizarse todos los viernes en el barrio del Abasto cerró sus puertas
el último viernes 21), o La voz del erizo. Entre los de narrativa el
clásico es el del Grupo Alejandría (en un bar de San Telmo) que lleva
nueve años continuados.
Cada función de Carne Argentina se estructura en dos o tres bloques de
lectura de no más de diez minutos, para que no decaiga la atención. En
cada corte es cuando se come, se toma, se charla, se sale a fumar, se
escucha música. Cuenta con cinco funciones al año, cuatro se
corresponden con cada estación y la última función del año es temática y
se dedica a mezclar, revisitar, releer a autores queridos, desconocidos
o recontraconocidos. Al gusto de los editores de este espectáculo de la
lectura. Tienen su blog .
–Son una especie que suele extinguirse en uno o dos años. Sin embargo ustedes ya van por el octavo, ¿cómo lograron persistir?
Julián López:– Una de las razones por la que seguimos organizando estas
lecturas es porque seguimos pasándola bien después de tantos años y
porque a la gente parece gustarle participar de ese rito que es ir cada
tanto a conocer nuevas escritoras y escritores y ver más de cerca de
algunos que ya conoce. Solemos probar los textos, porque algunos pueden
ser excelentes pero no para ser leídos. Además colabora con nosotros un
grupo de amigos que hace de cada lectura una puesta. Músicos,
escritores, que nos ayudan con los flyers, con el registro de la noche,
con la ambientación, con el video de presentación…
Selva Almada: –Hay muchos ciclos de poesía a los que les resulta difícil
hacerla funcionar también con lecturas de narrativa. Entonces no
persisten. Algunos muy buenos duraron sólo un año. Nosotros persistimos.
Hay una cosa efervescente de ciclos que hace que haya muchos ciclos que
no se sostienen en el tiempo.
–¿Qué novedades traerá el Ciclo Carne Argentina en 2013?
Alejandra Zina: –Queremos invitar a autores del interior. Un año tuvimos
una beca con la que convocamos a autores. Este año queremos apostar
fuertemente a eso. Es el gran problema de la concentración cultural y la
presencia de editoriales en Buenos Aires, y la dificultad que tienen
los autores del interior por falta de visibilidad y circulación. No
vamos a poner el foco en los autores famosos sino dar la posibilidad a
otros escritores de mostrarse. Un año trajimos a Gabriel Ceballos,
correntino, que luego fue finalista del Premio Herralde de Novela. Él
nos habló de otro autor, el chaqueño Miguel Ángel Molfino, a quien
también invitamos.
–¿A qué creen que se debe el éxito de la convocatoria?
JL: –El público se muestra ávido de conocer materiales nuevos e
interesado en la mezcla de géneros. En 2005 y 2006 hubo una explosión de
ciclos de lectura, a los que asistíamos con mucha regularidad. Así que
se nos ocurrió hacer el nuestro un poco por contagio, otro poco porque
había cosas de esas propuestas que nos parecían aburridas o desprolijas.
Apostamos a armar algo distinto. Construir un espacio donde la gente
fuera a escuchar, a disfrutar del autor leyendo en vivo; y no a tomar
cerveza y hablar mientras alguien intentaba leer. Una de las cosas de
las que más nos enorgullecemos es de nuestro público, de lo que se
genera cuando se bajan las luces del bar y empieza la lectura. La gente
de verdad disfruta las lecturas y nos sorprende la curiosidad de los
espectadores a quienes siempre les ofrecemos algo distinto y que quiebre
con lo anterior. Hay relatos más fácilmente acomodables a la oreja del
público pero incluso con la poesía o las cosas más del orden del ensayo o
la crónica la atención es siempre concentrada y agradecida. Eso, para
nosotros es muy conmovedor y, sin dudas, una de las cosas que renueva
nuestras ganas.
SA: –Creemos que el interés tiene que ver también con la diversidad. Hay
ciclos que son sólo de poesía o sólo de cuentos. Nosotros invitamos a
narradores, a poetas, a periodistas, incluso gente que no escribe sino
que se dedica a otras áreas. Invitamos artistas plásticos, cineastas.
Una de las sorpresas fue que cuando invitamos a la directora de cine
Albertina Carri escribió para el ciclo especialmente un texto que
resultó extraordinario sobre su experiencia de parir en su casa a su
hijo.
AZ: –El público de Carne va dispuesto a escuchar. Aunque no es siempre
el mismo, hay un grupo estable, pero también hay gente que va porque lee
un autor en particular. Y también se trata de un público heterogéneo en
cuanto a edades, ocupaciones, intereses. «
13.12.12
24.11.12
Este jueves!!!
Ciclo Carne Argentina
"Colección Verano"
Jorge Aulicino
Claudia Sobico
Mariela Gouiric
Nicolás Correa
Pablo Ramos
Jorge Aulicino
Claudia Sobico
Mariela Gouiric
Nicolás Correa
Pablo Ramos
Jueves 29 de noviembre a las 21:00
Bar de La Tribu
[Lambaré 873]
20.11.12
El gran pez
La Elba,
la Martita,
el Claudio, la Grafa,
la feria tempranísimo en la mañana de invierno, Ballester, el colectivo 127, los
monoblocks, una madre a la que no le gusta llegar de visita
con las manos vacías y para en la carnicería a comprar dos pollos. Una madre
que critica a la cuñada "esa cocina bien porque tiene plata". Una abuela
que confiesa que su padre salía a buscar trabajo y no le daban, o le pagaban
con un cacho de bananas, porque era borracho. Un
padre trabajador en un momento del país en el que se multiplicaban las
huelgas y se hacía fuerte el movimiento obrero: “No puedo parar, vos sabés, los
chicos necesitan zapatillas”.
La escritura tiene un momento proverbial, cuando casi como
por azar se encuentra la punta de un hilo que resiste el tirón y trae algo que
no se sabía que estaba listo para aparecer, algo que se sobrepone y toma la
delantera, como un pez mayor que se traga al pescado que ya tenemos asegurado
en el anzuelo. Los Carne siempre buscamos servir ese plato crudo: un escritor o
escritora en ese trance, más allá de los publicados, de los que atraen
multitudes, siempre anhelamos alguien a quien le esté pasando ese rito medio
sangriento de escritura. Tal vez sea una intención vampírica la nuestra, pescar
el momento justo, el flash en la oscuridad de esa trama íntima, el momento más
lábil, menos especulativo, y por eso más poderoso. Qué alegría nos da tener a
Claudia Sobico con nosotros, una escritora en medio de la noche aciaga y feliz
del encuentro con lo propio: una novela que le pone voz a los personajes de una
familia fuera de los límites de la capital, en un momento vital, tremendo y
esperanzador de la Argentina.
Qué alegría que nos deje espiarla y nos venga a leer
fragmentos de su primera novela.
18.11.12
Viscerales
A los tibios los vomita Dios. Si es
así, como reza el Apocalipsis, Pablo Ramos estará a salvo de la náusea divina.
Desde sus primeros relatos, Cuando lo
peor haya pasado, pasando por sus tres novelas (El origen de la tristeza, La
ley de la ferocidad y En cinco
minutos levántate María) hasta su flamante libro de cuentos, El camino de la luna, Ramos nos entrega
–sin concesiones, sin pausa- una literatura llena de bilis y corazón. Gabriel
Reyes, su alter ego, es el héroe angustiado de sus historias. La zona sur de
Buenos Aires, el escenario privilegiado donde se mueven sus criaturas. ¿Cuánto
de autobiográfico hay en sus libros? La pregunta vuelve en cada
entrevista. Su visión es que “la palabra autobiografía es un error grave. No
hay tal cosa. Hay una experiencia de vida. [….] Lo que importa de la
biografía de uno, de los hechos que uno vivió, es el relato que uno haga. Eso
es lo que le da alma a las cosas”.
Pablo Ramos nació en Avellaneda, vive en
La Paternal, es hincha de Arsenal, toca la trompeta, y usa una máquina de
escribir por libro. El jueves 29 de noviembre comulgamos juntos en la noche de
verano de Carne Argentina. Misa intensa para todos. Los esperamos.
16.11.12
Poesía de frente manteca
La discusión sobre si la poesía debe ser o no política y social -un reflejo, una denuncia- es eterna. La respuesta de que toda poesía es política y social, es un tanto ambigua o inexacta. Pero más allá del deber ser (después de todo ¿por qué le exigimos al arte que sea algo más?), cuando aparecen dos poetas que hablan fuerte y claro sobre temas tremendos como el femicidio, la violencia de género, chicos desaparecidos, uno le agradece a la poesía que sea política y social. Dejar de mirarse tanto el ombligo, una constante de la poesía argentina de las últimas décadas, y mirar un poco qué pasa ahí afuera o puertas adentro, en la vida de personas que sufren el horror y de las que, de vez en cuando, generalmente cuando ya es demasiado tarde, nos enteramos por televisión.
Marie Gouiric escribió un poema demoledor que se llama Ley 26.485. Es de Bahía Blanca, poeta y artista plástica, y da clases en la escuela Belleza y felicidad, de Villa Fiorito y en otras escuelas de la ciudad de Buenos Aires. Nicolás Correa publicó este año el poemario Virgencita de los muertos, una serie desgarradora que toca el Caso Candela pero, sobre todo, denuncia el desamparo espantoso en el que viven las niñas y los niños de nuestro país.
Para Carne Argentina es un orgullo que Marie Gouiric y Nicolás Correa, dos poetas jóvenes que se animan a tomar al toro por las astas, nos acompañen el jueves 29 de noviembre. En el bar de La Tribu, ellos se van a parar delante de ustedes y van a llamar las cosas por su nombre.
14.11.12
Un infierno
Jorge Aulicino es un gran poeta argentino, autor de catorce libros que este año se publicaron, todos juntos, en un solo volumen: Estación Finlandia. Poesía reunida 1974-2011. Además es periodista y traductor y administra el blog www.campodemaniobras.blogspot.com.ar en el que difunde poetas antiguos y contemporáneos, siempre con criterio exquisito y una cuidada traducción.
Probablemente para un traductor del italiano, que encima es poeta, no debe haber tentación más grande ni desafío mayor que traducir La Divina Comedia. Aulicino dice que a él le llevó alrededor de cuarenta años hacerlo. Y nos entrega una versión en el "idioma de aquí y ahora" (como reza un titular de la revista Ñ). Aulicino cuenta: "traté de acercarme a la raíz latina con la que Dante maniobraba, creando no sólo un poema, sino también un idioma, y buscando en el nuestro -en el castellano de acá- una paráfrasis natural y semejante en todo lo posible a la cambiante y múltiple materia original".
Hace algunos meses, la primera parte de su traducción, fue publicada por la editorial Gog y Magog, con ilustraciones de Carlos Alonso.
El jueves 29 de noviembre a las 21, lo tendremos leyendo un fragmento de El Infierno, alimentando "la fragua caliente de la que salían echando humo las palabras dantescas".
10.10.12
4.10.12
28.9.12
Carne trémula y feliz
La letra preciosa de Leopoldo, en su voz
magnética abriendo la noche con imágenes de indias que corcovean hasta
romperse para no ser muertas ni en la jaula, ni en el degüello. La
gracia y la elegancia de Gabriela sorprendiéndonos de risa y de gusto en
un geriátrico con tomas de karate en la conciencia del despojo que se
avecina. La emoción mesurada de Guido y su capacidad de
mirar incluso ahí donde está envuelto, devolviéndonos a Marta Lynch de
la desidia del discurso acostumbrado. La caricia de Susy, que se le va
de los dedos, en el viento, al pasar; abrazándonos a todos con su voz,
sus libros y su caja, en el fogón que ardía invisible; bella, poderosa
heroína de historieta en el convoy de Once a Moreno.
Estos nuevos y ya entrañables amigos de Carne Argentina reconfirmaron nuestras ganas, nuestra felicidad de hacer, de mugir a pata suelta. Además de ustedes, queridas vaquillonas, las más fieles de las fieles, variopintas, respetuosas, disfrutadoras de la pastura que les preparamos cada una de nuestras noches en La Tribu.
Hasta noviembre, queridas todas, hasta la presentación de la Colección Verano.
Gracias.
Estos nuevos y ya entrañables amigos de Carne Argentina reconfirmaron nuestras ganas, nuestra felicidad de hacer, de mugir a pata suelta. Además de ustedes, queridas vaquillonas, las más fieles de las fieles, variopintas, respetuosas, disfrutadoras de la pastura que les preparamos cada una de nuestras noches en La Tribu.
Hasta noviembre, queridas todas, hasta la presentación de la Colección Verano.
Gracias.
27.9.12
Esta noche!!!
Ciclo Carne Argentina presenta
Colección Primavera
Susy Shock
Leopoldo Brizuela
Guido Carelli Lynch
Gabriela Massuh
Jueves 27 de septiembre, 21.00
Bar de La Tribu [Lambaré 873]
Entrada gratis
24.9.12
Gabriela Massuh
Gabriela Massuh es escritora y editora. Durante más de veinte años dirigió el Instituto Goethe y cuando dio por terminada su labor allí, hizo realidad un viejo sueño: fundar una editorial. En esta aventura -como le gusta llamarla- la acompañan Juan Zorraquín, su amigo de toda la vida, y Damián Tabarovsky, quien fuera su primer editor. La "aventura" se llama Mardulce y, desde hace un año cuando publicó sus dos primeros títulos, se perfila como una de las editoriales independientes más prestigiosas del país.
Pero Gabriela Massuh no viene a Carne Argentina para hablarnos de su labor editorial, si no para leernos con su voz calma de provinciana cosmopolita, fragmentos de su última novela La omisión (Adriana Hidalgo). Una historia que surge de una anécdota que le cuenta una amiga médica y que a Massuh le sirve para abordar temas que le interesan: la falta de compromiso, la frustración, la decadencia de la clase alta. "El gran pecado argentino es la frivolidad", afirma.
21.9.12
Leopoldo Brizuela
María Elena
Walsh, Idea Vilariño, Elvira Orphée, Leda Valladares, Niní Marshall. Leopoldo
es hombre de grandes mujeres, amigas, maestras, ídolas desde su juventud. Lo
leímos hablando de ellas, con ellas, y lo leímos, aquí y allá, en notas,
recuerdos, historias criollas y cosmopolitas, actuales y remotas, como sus
novelas Inglaterra. Una fábula o Lisboa. Un melodrama. Esos sustantivos
que acompañan los títulos (fábula, melodrama), hablan de una pasión por los
géneros que inician nuestra educación sentimental, hablan de la ficción pero también de la música: “A los cuarenta
años, cuando el tiempo se acorta, puse todos mis esfuerzos en el
cuestionamiento de ese modo de entender el amor, que, evidentemente, no había
inventado yo; era el modo de amar de mis ancestros, de mis padres, ése en fin,
que puede verse enunciado inmejorablemente en la canción popular
latinoamericana y argentina de los años treinta y cuarenta, esto es, en el
melodrama”. El tango, el folklore, el fado, hacen vibrar las palabras de Brizuela,
traductor de otras lenguas, poeta, periodista, narrador exquisito. Y tendríamos
que agregar, hijo de marinero y viajero. Hoy, con el Premio Alfaguara a cuesta,
anda saltando de país en país y en el medio se hace un momento para viajar de
La Plata a La Tribu.
La tribu, otro de los escenarios de sus
novelas, y los indios. Los blancos en tierras aracaunas. Como el loco de
Salvatore Onelli que peregrina a la Patagonia para enterrar a su criada india.
La cierva
que nos trajo, tiritando en el carro, la Compañía Inglesa de Tierras del Sur,
la que al mirar la jaula que Onelli construyera jaló de la traílla con tanta
virulencia que se quebró una pata, y que al entablillarla, en su afán de
zafarse, se quebró una segunda, y que al curarle esta otra sacudió la cabeza
con tal fuerza que se rompió el pescuezo, convenciendo a Onelli que habría que
proceder y la degolló allí, delante de los niños alelados, como si el degollar
fuera un signo secreto, el fin de una batalla, esa cierva salvaje ¿qué nos dice
del miedo? ¿Fue cobarde o rebelde? ¿Fue suicida o mató, ya que nadie es el
mismo? A esa cierva que dieron por fin al león y a los buitres, ¿quién, ahora,
no la envidia? [de La locura de Onelli]
Estamos muy
contentos de tenerlo a Leopoldo con nosotros, de estrenar la primavera con su
música de aquí y de allá. Blancos, indios y mestizos, los esperamos a todos la
noche del jueves 27, en La Tribu.
20.9.12
Susy Shock
Hace un par de años, en un evento que organizó Mosquito Sancineto, vimos por primera vez a Susy Shock. Habíamos ido a ver a nuestra ídola Naty Menstrual y la sorpresa quiso que en el escenario también estuvieran Susy y Klaudia con K, la primera que conocimos como espectadores, durante los 80, en Medio Mundo Varieté. Tres personalidades en el escenario, como si desde el regreso de la democracia hasta ahora hubiera podido aparecer un nuevo linaje que siempre existió –y que tuvo un notable esplendor en
12.9.12
La señora Lynch

Foto de Sara Facio
“Fina goza afanosamente de su libertad”. Así se llama el cuento del libro que me hizo descubrirla. Aunque antes la conocía sin saberlo, cuando veía a Luisina Brando enfundada en el sombrero de La señora Ordóñez. Hace tiempo que estábamos ilusionados con hacer este rescate. Una ilusión llena de preguntas, de algunos rechazos cuando lo comentamos, de expectativa. Porque Marta Lynch no fue una escritora más. Marta Lynch fue una escritora exitosísima, pródiga en libros y amores, contradictoria en sus pasiones políticas. Nació el 8 de marzo de 1925, día de la mujer. De la mujer que quiso ser y de la que no quiso también. Dicen que la aterrorizaba el deterioro físico y la decrepitud intelectual, por eso reincidió en tantos tratamientos y cirugías. Dicen que temía que se olvidaran de ella y que producto de una larga depresión, se suicidó en su habitación con un arma de fuego. En aquellos días de 1985, el escritor Jorge Asís comentó: "La mataron un poco todos los que adoptaban un tono de perdonavidas para referirse a ella. Hace unos cuatro años se vino abajo físicamente y no lo pudo resistir. Yo les hubiera hecho un corte de mangas, pero ella se tomaba la vida y la literatura demasiado en serio". Pero quién se animaba a perdonar a una mujer que en los sesenta fue secretaria de Arturo Frondizi, con quien estuvo vinculada afectivamente; que en 1973 fue invitada a ocupar el charter que regresaba a Perón del exilio; que se fascinó con el movimiento Montoneros; que renegó de todo eso en 1976, cuando defendió la dictadura militar, que se la vinculó afectivamente con el represor Emilio Massera, pero que fue una de las pocas figuras públicas que reclamó por la aparición con vida de Haroldo Conti. ¿Quién perdonaba a Marta Lynch?
Se nos ocurrió que este rescate de la Colección Primavera lo tenía que hacer alguien especial, por eso quisimos invitar al periodista Guido Carelli Lynch, su nieto. Seguro nos dice que no, pensamos. Pero Guido no hace lo que pensamos. Guido, valiente y vulnerable a la vez, nos dijo que sí. Nos pone muy felices que venga con su propio recuerdo de Marta y que en su voz suene también la de ella, que entre “en la habitación como si algo -¿el aire?- la empujase hacia delante”.
Guido Carelli Lynch
26.8.12
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