4.7.18
9.5.18
14.3.18
Carne Argentina 2018
Ciclo Carne Argentina presenta
Tununa Mercado / Oscar Taborda / María Sonia Cristoff /
Tamara Tenenbaum / Fabián Yausaz / Paula Jiménez España
Video y música Millán Pastori / Pandolfelli
Viernes 16 de marzo a las 21.00
Bar de La Tribu (Lambaré 873)
24.11.17
1.10.17
Colección Primavera 17
Ciclo Carne Argentina presenta
COLECCIÓN P R I M A V E R A
Vlady Kociancich / Denise León / Martín Sivak
Silvina Giaganti / Cecilia Ferreiroa / Mario Arteca
VIERNES 6 DE OCTUBRE, 21.00
BAR DE LA TRIBU [Lambaré 873]
Entrada gratis
5.6.17
Media Estación
Ciclo Carne Argentina presenta
Colección Media Estación
Alberto Muñoz / Eduardo Muslip / Claudia Piñeiro
Liliana Villanueva / Humberto Bas
Viernes 9 de junio a las 21.00
Bar de La Tribu (Lambaré 873) Entrada gratis!
27.3.17
Colección Otoño
Ciclo Carne Argentina presenta
COLECCIÓN OTOÑO
Carla Maliandi / Marcial Gala / Verónica Yattah / Christian Kupchik
Sebastián Pandolfelli / Bárbara Alí
VIERNES 7 DE ABRIL, 21.00
Bar de La Tribu [Lambaré 873]
Entrada gratis
Diseño de flyer Florencia Gutman
2.2.17
Carne de verano
Ciclo Carne Argentina presenta
Carne bajo las estrellas
Vera Giaconi / Fernando Molle / Valeria Tentoni
Lola Arias / Leandro Ávalos Blacha / Alejandro Tantanián
Viernes 17 de febrero a las 21
N U E VO L U G A R
NIVANGIO CLUB CULTURAL [Colombres 946]
Entrada gratis
4.7.16
Colección Invierno
Ciclo Carne Argentina presenta
Colección Invierno
Mariana Eva Pérez / Horacio Zabaljáuregui
Pia Bouzas / Santiago Llach / Inés Garland
Video y música Millán Pastori / Pandolfelli
Viernes 8 de julio, 21.00
Bar de La Tribu [Lambaré 873]
11.4.16
10 años de Carne Argentina!
Ciclo Carne Argentina presenta
Colección Otoño
Alejandra Costamagna / Santiago Venturini
Mariana Docampo / Léonce Lupette
Video y música Millán Pastori / Pandolfelli
Viernes 15 de abril a las 21.00
Bar de La Tribu / Lambaré 873
Entrada gratis
25.11.15
Vuelve Carne Argentina!
Ciclo Carne Argentina presenta
COLECCIÓN VERANO
Paula Pico Estrada / Ariel Aguirre / Félix Bruzzone /
Eloísa Oliva / Martín Kohan
Video y música: Millán Pastori / Pandolfelli
Viernes 4 de diciembre, 21 / Bar La Tribu (Lambaré 873)
Entrada gratis
29.6.15
Colección Invierno 2015
Ciclo Carne Argentina presenta
Colección Invierno
María Pia López / Alejandro Crotto / Tamara Kamenszain
Martín Sancia Kawamichi / Carina Radilov Chirov
Video y música Millán Pastori / Pandolfelli
Domingo 5 de julio a las 20.00
G104 [Gascón 104] entrada gratis
21.4.15
El domingo Carne Argentina!
Ciclo Carne Argentina presenta
Colección Otoño
LOYDS COLANZI DÍAZ SCARABELLI ORTÍZ
Video y música Millán Pastori / Pandolfelli
Ph Pablo Cruz
Domingo 26 de abril, 20.00
G104 (Gascón 104). Entrada gratis.
22.11.13
Texto de presentación 21/11
Ayer estaba leyendo en la cocina de mi casa, con la ventana abierta, y escuché a la mujer del 4to. Es imposible no escucharla. Su voz es un trueno sostenido, encima el pulmón del edificio le hacía eco.
-Piedad. Piedad. No quiero que me cuentes.
Ella habla así, con esas palabras, creo que son uruguayos pero desde hace años viven en el 4D, justo debajo de mi departamento.
El marido no le da bola y la hija que es muy joven hace la suya. Ella los ataca o llora su indiferencia. Imagino que se debe sentir tremendamente sola.
Ayer la escuché hablando por teléfono con un tal Edi. Se me ocurrió que podían ser parientes porque ella hablaba de irse a Uruguay. Había un tono de angustia e impaciencia en su voz. Dijo “mierda” varias veces. Y también dijo:
-Piedad. Piedad. No quiero que me cuentes.
Pensé que era así, que a veces preferíamos no decir, no escuchar, no pensar. Poner puntos suspensivos y evitar las palabras. Un poco lo contrario de lo que venimos a hacer acá. Esta noche. La última del año carnívoro. Hay cosas que esperan ser dichas y palabras que esperan ser escuchadas. Y para eso está una uruguaya que no es mi vecina, sino una escritora poderosa venida especialmente de la otra orilla: Marisa Silva Schultze. Y está Vera Fogwill, que hace tiempo venimos persiguiendo para que venga a leernos. Y está Marcel Plá, fino escritor, también público habitué en noches pasadas. Y están dos maestros como Márgara Averbach y Roberto Raschella que nos dijeron que sí. Todos sentados en este sillón acuático, invento de Iñaki Echeverría. Estamos agradecidos, a ellos por venir, al Rusi por el video de presentación que ya es marca registrada del ciclo. A Seba y a Krusty por la música. A Leandro por el flyer. A Grillo por las fotos. Y a ustedes por habernos acompañado todo el año o por venir por primera vez a este rito de lecturas, tragos y charla amiga.
Bienvenidos a la Colección Verano del Ciclo Carne Argentina.
Que sea una gran noche para todos. ¡Salud!
16.11.13
Última lectura del año
Ciclo Carne Argentina/ Colección Verano
Leen
Leen
Marisa Silva Schultze/ Márgara Averbach
Vera Fogwill/ Marcel Plá/ Roberto Raschella
Intervención plástica: Iñaki Echeverría
Videos: Rusi Millán Pastori
Jueves 21 de noviembre, 21 hs.
Bar de La Tribu [Lambaré 873]
Entrada gratis
La visita de un maestro
Poeta, novelista, crítico, ensayista, maestro, realizador, Roberto Raschella es una de esos escritores que queremos invitar desde que iniciamos el ciclo en el otoño de 2006. Tal vez por ese inicio otoñal es que a veces hay anhelos que necesitan del invierno minimal para concretarse, para hacerse carne argentina. Por eso estamos tan contentos, los carne, adoradas vaquillonas, tan felices de que por fin, este semejante nos venga a leer, a mostrar su planetario, las múltiples órbitas de sus cuerpos opacos en torno al fulgurante Sol de su pluma. Llega Roberto Raschella a Carne Argentina. Gloria y loor, ¡al fin!
Este jueves, en La Tribu, a las 21.00, como en cada encuentro proteico y ansiado.
(les dejamos esta pastura poética de Raschella para que vayan poniendo a funcionar los cinco estómagos, esta carne va a ser una panzada)
XXVI
Puede ser, puede ser: por un tiempo
trabajaré con un solo ojo, y
te miraré cruzando de nuevo
por los lugares de cada día,
un poco velado por las nubes
de mi ojo inerme. Pero mi ojo bueno
ya ve el mundo con claridad
de viejo niño, y los colores nuevamente
surgentes son la gloria de la materia
tanto tiempo ignorada por mí,
y también, por qué no,
el amado naranjo en flor
Sillón de verano
¿Qué sillón puede salir de un dibujante-arquitecto-músico? El jueves 21/11 lo veremos cuando nos encontremos con el trabajo de nuestro querido Iñaki Echeverría, artista de muchos tentáculos. Voz y guitarra de la banda Parte Victoria. Autor junto a Gabriela Cabezón Cámara de ese precioso libro que es Beya. Autor de la bella historieta muda y melancólica que es Muffin, dibujante de policiales negros en Negro el 10. Padre abrumado de Catalina y Francisca que le hicieron inventar una tira divertidísima que semana tras semana se publica en el suplemento Sátira/12. Oriundo de Balcarce, platense por adopción, porteño por necesidad. Iñaki es hoy un referente del mundo comiquero, además de un amigo. Para nosotros es un placer que sea el encargado de vestir el sillón veraniego donde se sentarán los escritores invitados.
El vaquero más elegante
Al Marcel Pla lo conocimos como personaje, es, sin dudas, una especie de dandy moderno, alto, elegante y misterioso, pero nuestro primer encuentro fue en las páginas de Banco a la sombra, el libro de María Moreno. En esa crónica de viajes aparece como interlocutor de la cronista, de modo que nuestro primer encuentro fue del orden literario. Más tarde Plá se nos hizo tridimensional, de carne y hueso (¡justo para nosotros!) y ahí nos enteramos de que era un fino lector, con un asombroso caudal de información acerca de la literatura y con gustos tan eclécticos y caprichosos como comprobaríamos que es él mismo. Poco después nos enteramos de que el señor Plá también es escritor y cada vez se nos hacía más interesante y atractivo. Marcel Pla lee y escribe desde siempre pero ahora mismo, en unos días, aparece Brandsen, su primera novela que publica la prestigiosa casa Blatt&Ríos. Carne argentina se complace en ofrecerlo en nuestra mesa, un bocado intenso y con un lenguaje propio, capaz de mezclar un idioma de traducción con la idea de un western patagónico, sensual y poderoso.
Vengan a disfrutar de esta rara avis, queridas vaquillonas, a nuestra Colección Verano, el jueves 21 de noviembre, a las 21 en nuestra casa en el bar de La Tribu, Lambaré 873.
Fuera de las casillas
Vera Fogwill es actriz, directora, dramaturga y escritora. Hace mucho tiempo que sabíamos que Vera escribía, algún amigo de un amigo de un amigo nos había traído el rumor y enseguida sentimos curiosidad: ¿cómo sería un libro de la misma mujer que hizo esa película extraña que cada tanto se puede ver en el cable, Las mantenidas sin sueños?
Hace unos meses nos llegó otro rumor: parece que ya sale el libro, no sé si son cuentos o una novela. Y el libro se publicó con el título Buenos, limpios y lindos, parafraseando al feos, sucios y malos de Scola. Y es una novela. Y dicen que "es cruel porque es precisa, es cruda porque carece de miedo, y es excesiva porque sabe que todo lo que vale la pena se juega siempre en el límite de las cosas, las pasiones, los relatos".
Y nosotros estamos encantados de que venga a leernos un fragmento de esos buenos, limpios y lindos que, por lo poco que sabemos de Vera y su extrañada mirada sobre el mundo, sospechamos que no serán tan inmaculados. Colección Verano del Ciclo Carne Argentina, el jueves 21, a las 21, en bar La Tribu.
Una mirada familiar
Conocí a Marisa Silva Schultze en el Festival Azabache, en Mar del Plata, este año. Ella presentaba su última novela "Siempre será después". La presentó ella misma y habló con tanta claridad de la violencia y el horror que a veces duermen bajo el mismo techo que nosotros, que me impactó. Me di cuenta de que teníamos una mirada parecida sobre cuestiones como "la familia" y cuando leyó un fragmento de la novela descubrí que además, o sobretodo, es una gran escritora. Además es una mujer enérgica y divertida: íbamos en el auto y le ofrecí un mate y me dijo "no, no", como espantada. "¿Una uruguaya que no toma mate?", le pregunté con asombro. "No, no, en auto nunca desde que a un diputado de mi país que iba tomando mate mientras viajaba en el coche se le clavó la bombilla en la garganta, fue terrible". Y habrá sido terrible, pero hacía tiempo que no me reía tanto.
Así que estamos muy contentos de tener a Marisa Silva Schultze leyéndonos fragmentos de una novela dolorosa, tremenda y exquisitamente escrita como "Siempre será después". El jueves 21 de noviembre, despidiendo el año carnívoro en el bar de La Tribu.
Reescribiendo en castellano
A Márgara Averbach la conocíamos por sus comentarios justos y apasionados sobre libros y ahora la estamos conociendo por sus traducciones, bellísimas y vibrantes, de poesía india estadounidense y del poeta Langston Hughes, impulsor de la poesía de los barrios negros y pobres de EEUU. Le pedimos a Márgara si podía venir a leernos algunos de estos versos y, para nuestra felicidad, aceptó. Acá una breve presentación, por ella misma.
"Nací en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, en 1957. Viví en el campo durante mi infancia pero esa es otra historia. Ahora vivo en Lomas de Zamora, Buenos Aires. Soy Doctora en Letras y Traductora Literaria. Enseño literatura de los Estados Unidos en la UBA y traducción literaria en el Lenguas Vivas J. R. Fernández y en el Lenguas Vivas Spangenberg. Comento libros en Ñ y publico libros de ficción para chicos, jóvenes y adultos. Me gusta escribir libros que yo soñé y también reescribir en castellano los libros que otros escribieron en inglés, que es lo que hace un traductor."
Es un lujo tenerla en la última lectura del año, esperamos que ustedes tampoco se la pierdan. Jueves 21/11 a las 21:00 en el Bar de La Tribu [Lambaré 873] Entrada gratis.
21.9.13
Llegó la Primavera
Ciclo Carne Argentina presenta
Colección Primavera
Sylvia Molloy Inés Garland Juan Manuel Roca
Fernanda Laguna Martín Armada Ana Prieto
Intervención plástica
Daniel Álvarez / Gustavo Stocovaz
Video
Rusi Millán Pastori
Video
Rusi Millán Pastori
Jueves 26 de septiembre, 21:00
Bar de La Tribu [Lambaré 873]
Entrada gratis
19.9.13
Una muchacha muy bella
Cuando la conocimos la
reconocimos. Inés es alta y no se parece a nadie, pero fue verla y tener esa
percepción imprecisa que hace pensar en que uno ya conoció a la gente que acaba
de conocer, que uno escuchó esa voz que cuenta esas historias detrás de las
palabras. Así fue también cuando leímos su Piedra, papel o tijera y reconocimos
una pluma entrañable en un libro en el que resalta, entre otras cosas, la
honestidad. ¿Y qué es la ‘honestidad’ en un libro, o qué quiere decir que uno
descubra honestidad en una escritura? ¿No es esa percepción tan vaga como la de
reconocer a alguien que uno no conoce? Puede ser, pero diosa nos cría y el
viento nos amontona, por suerte. Porque de actitudes está sembrado el camino al
infierno de las letras, de sabihondeces, de acusaciones, de delaciones veladas.
Una escritura honesta puede ser una escritura que ponga a la belleza en
dirección contraria al ornamento, una escritura que sale de todo el cuerpo y no
de la punta de los dedos que señalan. Una escritura que cuenta la tragedia de
una comunidad dirimida en el organismo propio, en la historia propia, en el
aprendizaje propio de un mundo tan extraordinariamente vasto y ajeno que
necesita y merece ser contado. Y gracias a ese azar, a ese perfume inagotable,
es que el mundo es mundo con y a pesar de nosotros.
Que se encienda el fogón de la Carne feliz: el jueves 26
viene Inés Garland a contarnos el mundo y a celebrar nuestra Colección
Primavera. ¡Qué chochera! Nos celebramos y nos cantamos a nosotros mismos,
como el viejo Walt, a orillas de Hudson. Vengan a nostrxs, adoradas vaquillonas
cósmicas, que el mundo es nuestro, mucho, muchísimo más que el futuro, por
prepotencia de familiaridad no sanguínea, y de azar, y encanto.
16.9.13
Sillón de primavera
Daniel Alvarez y Gustavo
Stocovaz son grandes amigos de la Carne, habitués del ciclo desde sus
comienzos. Daniel es arquitecto y Gustavo, artista plástico, poeta y luthier de
arcos de violín, viola, cello y contrabajo. Ellos se conocen y son amigos desde
el colegio secundario y para esta Colección Primavera los une además el sillón
donde estarán sentados los escritores invitados. Los dos vienen tramando ideas
y materiales. Para nosotros es una alegría, un honor, que sean los encargados
de engalanar la noche en La Tribu.
14.9.13
Excelente pesca
No es necesario ser un académico
para conocerla, ni siquiera se necesita ser un activista de la literatura o de
la cuestión de género para estar al tanto, ni saber que vive y trabaja en New
York y que suele visitar Buenos Aires para cuestiones como dar la conferencia
inaugural del Filba. Cualquiera que esté más o menos despierto sabe de Sylvia
Molloy es una especie de traficante que va y viene del ensayo a la ficción, de
la construcción de las mentiras de novela con ladrillos de la más contemporánea
verdad, al estudio de las palabras como caballos de Troya que abren universos
de sentido o confirman la disciplina pretoriana de los malos entendidos, de los
sobre entendidos. Nosotros, que somos Carne, no somos ni lo uno ni lo otro, ni
lo otro. No somos académicos, ni estamos fascinados por la idea del linyera que
merodea las calles allende la universidad, ni somos estudiosos de la lengua, ni
activistas del género humano. Nosotros somos la Carne pretenciosa. Y estamos
casi siempre a la pesca. A veces nos va muy bien, como cuando lanzamos el
anzuelo intrépido y la caña se tensó con el pez gordísimo de Desarticulaciones,
un librito delgado que nos sacudió y nos alimentó en grande. A veces la pegamos
y nos metemos en el furgón de cola medio de prepo, como ahora, que un pajaritos
nos contó que se venía a la reina del Plata para el Filba y la enganchamos con
nuestro anzuelo pobre y estamos más que orgullosos y felices de concretar este
viejo deseo de sentarla en nuestro sillón, a deleitarnos con lo suyo, a darle
nuestras orejas y las de nuestro querido público de vaquillonas ardientes, este
viejísimo anhelo de tener en nuestro querido ciclo nada menos que a Sylvia
Molloy para la Colección Primavera, el jueves 26 de septiembre a las 21 en el
bar de FM La Tribu. ¡Venid a nosotros, venid!
11.9.13
Con aroma a café
Generalmente es al revés, los organizadores de los festivales
suelen ser celosos con sus invitados. Nosotros tuvimos la suerte de que el
Filba (agradecemos especialmente a Patricio Zunini) nos comparta a uno de sus
invitados internacionales. Se trata del poeta colombiano Juan Manuel Roca, que
nos traerá sus versos con tonada caribeña. Una poesía que hasta ahora casi no
hemos escuchado en nuestro ciclo. Lector obsesivo de César Vallejo, Juan Rulfo,
Rimbaud y Lautréamont, Roca forma parte de la llamada Generación Desencantada,
que publicaron sus primeras obras en los 70, con más de 30 libros editados.
Dicen que Juan Manuel está encantado de venir al ciclo, así que solo falta que
ustedes reserven palco, queridas vaquillonas.
VETUSTAS MELANCOLÍAS
Aún hay un muro invisible,
Heridas en el aire,
Esquirlas de una feroz melancolía.
Cruzamos un parque. El viento nocturno
Mece un columpio
Donde Nadie se balancea.
El balanceo de un columpio vacío
Puede ser la evocación del niño que fuimos
Visitado a deshoras.
Tres bellas muchachas berlinesas,
Gretel, Else, Nelly,
Se sientan en un banco a la espera del tren
Y ríen tras grandes botellas de cerveza.
A Alexander Platz,
Desangelada planicie, fría como bayoneta,
Se desemboca desde la mesa de Döblin
Y su retícula secreta.
Vamos de Alexander Platz al silencio,
De los rieles de la Estación del Zoo
A un café del pasado. Evocamos,
Dos viejos amigos que hace 20 años no se ven,
La ciudad de piedra esmeril
Que se acurruca en una meseta de los Andes.
Para entonces, ruidosos y feroces,
Hablábamos y discutíamos hasta las cenizas de la noche.
Éramos un grupo de impacientes
Que pensaba posible lo imposible
Hasta convertir en brasas la palabra
Mientras el cielo de Bogotá preparaba
Con sigilo de gato la alborada.
Ir por Alexander Platz
Y a la vez recordar una ciudad
Que devoró todas las noches nuestros pasos,
Es como cambiar de página o de libro,
De calendario o ventana. Arriba,
El cielo de Berlín parece condecorado de estrellas
Como las migas de país natal que llevo,
Sin saberlo, en los bolsillos del abrigo.
Panic attack
Ana Prieto es
menudita, con un acento extraño que hace que uno se pregunte de dónde es esta
chica: nacida en Mendoza, pero trashumante desde pequeña, tiene tonada de otras
partes del continente. Es periodista y escritora. Colaboradora en las revistas
Ñ, Gataflora, La mujer de mi vida, Gazpacho, entre otrasEn 2010 ganó el premio al Periodismo en Salud de la Asociación Médica Argentina por una crónica sobre la gripe H1N1 en Buenos Aires. Desde 2012 está a cargo de la organización y catalogación del archivo de
Tomás Eloy Martínez en la Fundación TEM.
Hace poco más
de un mes publicó su libro de no ficción “Pánico, diez minutos con la muerte”,
en la colección Ficciones Reales que dirige Cristian Alarcón en la editorial
Marea.
Un libro que nos gustó muchísimo y del que leerá algunos fragmentos el jueves 26 de septiembre en nuestra Colección Primavera.
Un libro que nos gustó muchísimo y del que leerá algunos fragmentos el jueves 26 de septiembre en nuestra Colección Primavera.
Dame pelota!
Hace un par de
meses estábamos con Fernanda Laguna en el bar del casino de Corrientes. Enfrente
al río Paraná, esa noche mientras corrían los dados sobre el paño y las
prolijas croupiers repartían el mazo, mientras el sonido de culebra de los naipes
se mezclaba con la voz melosa de la
cantante del restorán, Fernanda contó que en su adolescencia era devota de la
virgen. Que le prometía cosas imposibles para esa edad como no ir a fiestas o
no besar a nadie durante un año entero. Nunca terminaba de cumplir sus promesas
y siempre le redoblaba la apuesta a la figurita de yeso que tenía escondida en
el placard. El placard de su dormitorio era la gruta urbana donde se encerraba
a rezarle, a jurarle sacrificios inmensos para una chica de 15.
Fernanda es cofundadora de la mítica galería Belleza y
Felicidad, empujadora el proyecto Eloísa Cartonera en sus inicios, alma mater
de un colegio de Villa Fiorito especializado en artes, artista visual,
escritora.
El jueves 26 de
septiembre vendrá a ponerle brillitos y purpurina a nuestra Colección
Primavera y nosotros nos pondremos nuestras mejores galas para recibirla.
2.9.13
Has recorrido un largo camino
Cuando conocí a Martín Armada éramos un grupo que nos reuníamos a leer literatura argentina y a hablar de eso que leíamos en un 1er. piso de un edificio de la calle 25 de mayo. En ese entonces Martín trabajaba en una oficina de la aduana, que él describía como si fuese una escena de la película Brazil. Llegaba corriendo de esa oficina y cuando terminábamos la reunión nos acercaba a varios en su auto. Creo que era un Falcon amarillo, que le quedaba enorme pero que parecía dominar. Aunque pasen muchos años, me acuerdo de los hombres y las mujeres gentiles. Martín es un gentilhombre. Aunque corriera, aunque pasara gran parte del día en algo que no le gustaba, estaba atento. Después me enteré que cambió la aduana por las clases de literatura, y que empezaba a publicar su poesía y a leerla en público. Esto, para mí, es tener buenas noticias de alguien del pasado. Martín viene escribiendo unos poemas preciosos y desde hace tiempo me lo imaginaba leyendo en Carne Argentina. Como va a pasar en esta Colección Primavera.
De Las conquistas
materiales (inédito)
El soldado se limpia los mocos con el dorso de la mano,
después se suena y se queda mirando
por la ventana del baño,
sombras de hojas,
sombras de pájaros,
sombras de piedras.
El soldado durmió soñando con su madre,
todos los soldados se duermen soñando con sus madres
y todas las madres en el sueño
son enfermeras que lavan vendas
en una palangana donde el agua siempre está limpia
No hay ni un ruido afuera, piensa,
ni siquiera se escuchan los pedazos de yeso que caen
en el fondo del volquete
No hay nadie ni adentro ni afuera,
piensa,
esto es la paz.
El soldado se limpia los mocos con el dorso de la mano,
después se suena y se queda mirando
por la ventana del baño,
sombras de hojas,
sombras de pájaros,
sombras de piedras.
El soldado durmió soñando con su madre,
todos los soldados se duermen soñando con sus madres
y todas las madres en el sueño
son enfermeras que lavan vendas
en una palangana donde el agua siempre está limpia
No hay ni un ruido afuera, piensa,
ni siquiera se escuchan los pedazos de yeso que caen
en el fondo del volquete
No hay nadie ni adentro ni afuera,
piensa,
esto es la paz.
Martín Armada nació en
Buenos Aires en 1979. Publicó El estero (Gog & Magog,
2006), Ahab (Vox, Bahía Blanca, 2011) y participó de la antología Lo
humanamente posible, compilada por Clara Muschietti y Carolina Sborovsky (El
fin de la noche, 2008).
31.8.13
30.7.13
La mirada de los otros
Una crónica de la Coleccion Invierno por uno que estuvo ahí, Fernando
Méndez:
EL CAMINO DE LOS ESCRITORES
La espera de los tímidos en una reunión llena de gente comienza con un poco de nerviosismo, pero al rato le sigue un adormecimiento. Se sabe que no somos buenos conversadores.
Apenas ingresar a FM La Tribu la atención es acaparada por el sillón en donde luego se sentarán los escritores convocados.
En esta ocasión, Colección Invierno 2013 del Ciclo Carne Argentina (octava temporada), el sillón fue intervenido por la artista abstracta (definición propia) Silvana Lacarra. Luego será ella misma quien nos contará su intención al trabajar sobre el sillón.
Cuando los fumadores terminaron, al menos por un tiempo, su vicio en la vereda entraron y la sala se llenó.
Se encendió la pantalla del escenario y comenzó el video preparado por Rusi Millán Pastori.
La cámara sigue a unas mujeres por un parque de una ciudad. Las enfoca de espaldas, a cámara alzada. La música electrónica con su ritmo in crescendo genera inquietud en los espectadores. Una de las mujeres lleva a su hijo en brazos. Se ve parte de la cabeza y la espalda de la madre. Del costado izquierdo de la mujer cae, muerto, el brazo del niño dormido. El ritmo de la música aumenta y la escena se carga de tensión.
Cuando la cámara deja de seguir a las mujeres muestra un amplio parque con mucha gente que disfruta de un día cálido, alejado de la fría noche de Buenos Aires.
La tensión disminuye con unos hombres que juegan en el parque. Aparecen los títulos: el nombre del ciclo y los escritores de la noche.
El fin del video deja la presentación a cargo de Selva Almada.
“El arte está para despertar.” nos dice Silvana Lacarra al comentar su sillón.
Cubierto de plástico y stickers el sillón se extiende dos metros por el piso como un sendero: es el camino de los escritores, es una alfombra sonora. Por allí caminarán los escritores hasta sentarse a leer y al hacerlo se oirán, inevitablemente, sus pasos. De esta forma Silvana Lacarra nos despierta: las palabras asociadas al ruido de los pasos.
Edgardo Cozarinsky no quiso sentarse, pero posó su humanidad en el camino sonoro para relatarnos anécdotas deliciosas de un reciente viaje por Entre Ríos en busca de su padre, de su pasado.
Maga Etchebarne leyó un cuento tan inquietante por momentos como el video inicial.
Liliana García Carril y Miguel Angel Petrecca nos regalaron su poesía, buenos cortes de la mejor carne argentina.
Cerró el ciclo Mauro Libertella con tres capítulos del libro sobre los últimos días de su padre.
Si con los escritores que lo precedieron la atención del público fue total, con Libertella (padre e hijo en el relato) un silencio profundo inundó la sala. El texto, bello y duro, lo pedía, y lo merecía.
Era casi medianoche.
Pero todos estábamos muy despiertos.
La espera de los tímidos en una reunión llena de gente comienza con un poco de nerviosismo, pero al rato le sigue un adormecimiento. Se sabe que no somos buenos conversadores.
Apenas ingresar a FM La Tribu la atención es acaparada por el sillón en donde luego se sentarán los escritores convocados.
En esta ocasión, Colección Invierno 2013 del Ciclo Carne Argentina (octava temporada), el sillón fue intervenido por la artista abstracta (definición propia) Silvana Lacarra. Luego será ella misma quien nos contará su intención al trabajar sobre el sillón.
Cuando los fumadores terminaron, al menos por un tiempo, su vicio en la vereda entraron y la sala se llenó.
Se encendió la pantalla del escenario y comenzó el video preparado por Rusi Millán Pastori.
La cámara sigue a unas mujeres por un parque de una ciudad. Las enfoca de espaldas, a cámara alzada. La música electrónica con su ritmo in crescendo genera inquietud en los espectadores. Una de las mujeres lleva a su hijo en brazos. Se ve parte de la cabeza y la espalda de la madre. Del costado izquierdo de la mujer cae, muerto, el brazo del niño dormido. El ritmo de la música aumenta y la escena se carga de tensión.
Cuando la cámara deja de seguir a las mujeres muestra un amplio parque con mucha gente que disfruta de un día cálido, alejado de la fría noche de Buenos Aires.
La tensión disminuye con unos hombres que juegan en el parque. Aparecen los títulos: el nombre del ciclo y los escritores de la noche.
El fin del video deja la presentación a cargo de Selva Almada.
“El arte está para despertar.” nos dice Silvana Lacarra al comentar su sillón.
Cubierto de plástico y stickers el sillón se extiende dos metros por el piso como un sendero: es el camino de los escritores, es una alfombra sonora. Por allí caminarán los escritores hasta sentarse a leer y al hacerlo se oirán, inevitablemente, sus pasos. De esta forma Silvana Lacarra nos despierta: las palabras asociadas al ruido de los pasos.
Edgardo Cozarinsky no quiso sentarse, pero posó su humanidad en el camino sonoro para relatarnos anécdotas deliciosas de un reciente viaje por Entre Ríos en busca de su padre, de su pasado.
Maga Etchebarne leyó un cuento tan inquietante por momentos como el video inicial.
Liliana García Carril y Miguel Angel Petrecca nos regalaron su poesía, buenos cortes de la mejor carne argentina.
Cerró el ciclo Mauro Libertella con tres capítulos del libro sobre los últimos días de su padre.
Si con los escritores que lo precedieron la atención del público fue total, con Libertella (padre e hijo en el relato) un silencio profundo inundó la sala. El texto, bello y duro, lo pedía, y lo merecía.
Era casi medianoche.
Pero todos estábamos muy despiertos.
Agradecimientos
Pura sensibilidad. Pura
generosidad. Puro disfrute. Pura amistad. La Colección Invierno de Carne
Argentina fue un lujo que, ¡otra vez!, nos llenó de alegría y de ganas. Silvana
Lacarra, Mauro Libertella, Edgardo Cozarinsky, Miguel Angel Petrecca, Maga
Etchebarne y Liliana García Carril nos regalaron una noche
encantadora, un verdadero deleite que nos abriga para atravesar el invierno. Y
nos visitaron muchísimos amigos y amigas, nuestro público de fieles y amantes
vaquillonas. Gracias, gracias, gracias. Nos quedamos mugiendo de lo lindo y
preparando la Colección Primavera, para volver a encontrarnos en septiembre. Un
abrazo y ya iremos colgando fotos.
25.7.13
Hoy a la noche!
Ciclo Carne Argentina presenta la Colección Invierno
Edgardo Cozarinsky
Miguel Angel Petrecca
Liliana García Carril
Maga Etchebarne
Mauro Libertella
Intervención plástica: Silvana Lacarra
Video: Rusi Millán Pastori
Jueves 25 de julio, 21 hs
Bar de La Tribu [Lambaré 873]
Entrada gratis
18.7.13
La sencilla sofisticación
Liliana García Carril
es una de esas poetas amigas de Carne que hacía mucho queríamos invitar
y en esta suculenta y lujosa Colección Invierno vamos a darnos el
gusto. Eso es algo que queremos compartir con ustedes, queridas
vaquillonas, y no solamente el placer de la poesía, el gusto por la
sencilla sofisticación de los versos de García Carril, es también
contarles que son tantas las voces que nos gustaría invitar, tantas. De
modo que ir tildando en la lista de deseos es doble placer y como
adelanto del deleite les dejamos algo de la poesía de Liliana que
publicó, entre otros, La mujer de al lado, Editorial Bajo la Luna , 2004. de ese libro el poema Plano infinito:
hay una foto / perdida para siempre: // la mano en la cintura / el
torso ladeado, la cadera // dura el desafío en la mirada / y de ella
dura la hija / como una fotografía // no es el ocre del papel / es cómo
se va siendo / menos joven y más insomne // tan diferentes las dos /
toda la vida y después / idénticas van a durar / toda la muerte // (no
me mires ahora / saldría con cara de mirar / fotos perdidas.
17.7.13
Un sillón abstracto
En esta Colección Invierno
contamos con la participación especial de la artista Silvana Lacarra, que
intervino el sillón donde se van a sentar los escritores invitados. Las obras
de Silvana son una colección hipnótica de formas, colores y texturas. Una
colección de materiales diversos: alpaca, aluminio, madera, fórmica. Una
colección de tamaños, de lo pequeño a lo enorme. Y todo dan ganas de tocar;
como seguramente dé ganas de tocar el tapizado que hizo especialmente para la
noche del jueves 25 de julio. Estamos muy contentos y agradecidos de tener algo
de su mundo en la próxima noche de Carne Argentina. No se lo pierdan.
15.7.13
Contame, contame
¿Te cuento un chisme? Nunca es
una pregunta sincera. ¿Te cuento un chisme? es la introducción para contar algo
que nos quema la lengua. Algo que el otro quiere saber. El otro –como nosotros-
espera que esa historia lo asombre, lo indigne, le muestre la otra cara de la
mosquita muerta o el lado amable del monstruo. Como dice Edgardo Cozarinsky, el
chisme está fundado en la excepcionalidad: "Puede concebirse que se cuente
una trivialidad de un alguien prestigioso, o un algo insólito de un sujeto
oscuro; difícilmente, una trivialidad de un desconocido, y no es frecuente que
coincidan personaje y proeza". Esa excepcionalidad, que también es
exageración, es un poco la materia prima de la literatura. El chisme junto con
los cuentos que nos contaban de chicos nacieron con nosotros, alrededor de
nosotros. En la Colección Invierno tenemos el enorme placer de recibir a
Edgardo Cozarinsky, autor de novelas, cuentos, películas, ensayos, y creador
del primer museo del chisme. Esperamos ansiosos su visita guiada por esas anécdotas
indiscretas que todos queremos saber.
14.7.13
Nuestras vidas son los ríos
En el río vemos el tiempo: lo que
pasó, lo que pasa, lo que pasará. Lo que fluye y lo que se detiene. Como decían
los versos de Manrique a su padre: nuestras vidas son los ríos que van a dar a
la mar, que es el morir. La literatura está llena de ríos y meandros. La poesía
y la narrativa argentina tiene una larga historia con el Paraná.
En el cuento "Capitán"
de Magalí Etchebarne, una pareja joven se instala en una isla del Delta, allí
construyen una casa que es una isla adentro de la isla: solo viven para ellos,
no hablan con nadie, al final no saben si están vivos o si viven en el limbo.
Son como fantasmas. El cuento nos fascinó y enseguida quisimos tentarla para
esta Colección Invernal. Magalí nació en Lanús en 1983. Publicó
relatos en las antologías Historias de mujeres infieles (Emecé, 2008), en El
amor y otros cuentos (Mondadori, 2011) y en El tiempo fue hecho para ser
desperdiciado (Libros del Perro Negro, Chile, 2012). Estamos encantados de
recibirla el jueves 25 de julio en el Bar de La Tribu.Una cierta calma
"¿Será posible entonces que todo cobre sentido de repente,/como si agarraras diez años de tu vida y batiéndolos rápido/los volcaras en el formato preexistente de una novela?
No es tan fácil, parecen repetir, una y otra vez,/ hombres que miran desde la ventana de un bar.
Ellos también se hicieron la misma pregunta antes,/mucho antes de que en vos naciera el germen/
de esta fuerza que te obliga a caminar en redondo." (De Novelista.)
Miguel Ángel Petrecca es poeta, traductor, periodista y uno de los directores de la editorial Gog y Magog. Es el autor de los libros de poemas El gran furcio y El Maldonado. Y el año pasado se publicó su magnífico libro Un país mental. 100 poemas chinos contemporáneos, en el que traduce y antologa poetas chinos nacidos entre los años 50 y 60. Pero además la publicación incluye un Cuaderno de viaje que narra las experiencias de Petrecca durante su estadía en China: pequeñas estampas, diálogos al pasar, pensamientos, impresiones.
El jueves 25 de julio estará leyendo sus poemas en Carne Argentina: versos que cuentan a veces vertiginosamente, pero siempre sin perder la calma.
13.7.13
Cómo enterrar al padre
Un libro puede ser pequeño, breve, sencillo y sin embargo causar el impacto de un desastre: moverle a uno los cimientos como un terremoto; arrasarlo a uno como un tsunami; herirle a uno el corazón como un rayo que cae en el medio de la nada. Uno de esos libros es Mi libro enterrado, de Mauro Libertella.
Los últimos días de la vida de un padre son también, de algún modo, los últimos días de la vida de un hijo. ¿Cómo aprovecharlos? ¿Cómo hace rendir cada minuto? ¿Cómo incorporar a ese padre tantas veces ausente a las diapositivas de una vida familiar? Los libros no tienen por qué responder preguntas y este, por supuesto, no lo hace. Tampoco su autor. Pero, en cambio, vendrá a leernos fragmentos de esta novela entrañable.
Los últimos días de la vida de un padre son también, de algún modo, los últimos días de la vida de un hijo. ¿Cómo aprovecharlos? ¿Cómo hace rendir cada minuto? ¿Cómo incorporar a ese padre tantas veces ausente a las diapositivas de una vida familiar? Los libros no tienen por qué responder preguntas y este, por supuesto, no lo hace. Tampoco su autor. Pero, en cambio, vendrá a leernos fragmentos de esta novela entrañable.
7.6.13
El sillón de María José Algueró
El sillón donde leyeron los escritores es un trabajo original de la artista plástica María José Alguero
26.5.13
Crónica de una noche descentrada
Otra de las razones por la que nos gusta hacer el ciclo es que recibimos un público tan groso que merece el mejor menú. El amigo Fernando Mendez, habitué de carne argentina, tiene la costumbre de devolvernos unas crónicas preciosas de las lecturas. Esta es la que nos mandó a propósito de la noche del jueves 23 de mayo. ¡Gracias!
LAS EXCÉNTRICAS
Decidí pecar.
Pues no menos que eso es intentar una (muy breve) crónica de lo sucedido/vivido en la Colección Otoño 2013 de Carne Argentina cuando la primera intérprete es María Moreno.
La presentación estuvo a cargo de Julián López, un poco más corta que otras veces, pero siempre con sus palabras justas y, sobre todo, con su poética habitual.
El texto de María Moreno a propósito de la muerte de Adelaida Gigli en 2010 y la posterior lectura de algún texto de la escritora fueron un claro ejemplo de la (terrible) realidad, sin medias tintas ni revisionismo económico, de lo que les sigue sucediendo (el tiempo verbal es el necesario) a los desaparecidos.
Palabras de María Moreno: Adelaida no decía “todos los desaparecidos son mis hijos”. La ausencia de Lorenzo Ismael y María Adelaida hace astillas el símbolo, descree de la ley, no hay memoria que se transmita “de memoria” y de generación en generación, no se inscribe en la historia sino que se lleva en la carne hasta el propio fin; como si Adelaida no quisiera nada de la lengua en que se dio la orden de secuestro, se administró la tortura, se renovó la injuria sobre los cuerpos supliciados y se planeó el “traslado” seguido de muerte.
Luego Vanina Escales siguió con Salvadora Medina Onrubia, anarquista y feminista, cuya vida, y obra, han sido eficazmente olvidadas por la historia escrita por hombres. Más importante para el recuerdo fue su marido, obvio.
Pues no menos que eso es intentar una (muy breve) crónica de lo sucedido/vivido en la Colección Otoño 2013 de Carne Argentina cuando la primera intérprete es María Moreno.
La presentación estuvo a cargo de Julián López, un poco más corta que otras veces, pero siempre con sus palabras justas y, sobre todo, con su poética habitual.
El texto de María Moreno a propósito de la muerte de Adelaida Gigli en 2010 y la posterior lectura de algún texto de la escritora fueron un claro ejemplo de la (terrible) realidad, sin medias tintas ni revisionismo económico, de lo que les sigue sucediendo (el tiempo verbal es el necesario) a los desaparecidos.
Palabras de María Moreno: Adelaida no decía “todos los desaparecidos son mis hijos”. La ausencia de Lorenzo Ismael y María Adelaida hace astillas el símbolo, descree de la ley, no hay memoria que se transmita “de memoria” y de generación en generación, no se inscribe en la historia sino que se lleva en la carne hasta el propio fin; como si Adelaida no quisiera nada de la lengua en que se dio la orden de secuestro, se administró la tortura, se renovó la injuria sobre los cuerpos supliciados y se planeó el “traslado” seguido de muerte.
Luego Vanina Escales siguió con Salvadora Medina Onrubia, anarquista y feminista, cuya vida, y obra, han sido eficazmente olvidadas por la historia escrita por hombres. Más importante para el recuerdo fue su marido, obvio.
Palabras de Salvadora Onrubia (desde la cárcel): Señor
general Uriburu, yo sé sufrir. Sé sufrir con serenidad y con inteligencia. Y
desde ya lo autorizo que se ensañe conmigo si eso le hace sentirse más general
y más presidente. Entre todas esas cosas defectuosas y subversivas en que yo
creo, hay una que se llama karma, no es un explosivo, es una ley cíclica. Esta
creencia me hace ver el momento por que pasa mi país como una cosa inevitable,
fatal, pero necesaria para despertar en los argentinos un sentido de moral
cívica dormido en ello. Y en cuanto a mi encierro: es una prueba espiritual más
y no la más dura de las que mi destino es una larga cadena. Soporto con todo mi
valor la mayor injuria y la mayor vergüenza con que puede azotarse a una mujer
pura y me siento por ello como ennoblecida y dignificada. Soy, en este momento,
como un símbolo de mi Patria. Soy en mi carne la Argentina misma.
Intervalo fumador, inevitable.
Con Emma de la Barra, especie de George Sand argentina,
autora del primer best-seller argentino, la novela Stella hizo su aparición.
Rescatada del olvido por la colección Las Antiguas de la Editorial Buena Vista, la recordó y leyó Mariana Docampo.
Gran best-seller de la época (más de uno la envidiaría hoy en día), a pesar del significado negativo constante de la expresión para el ámbito literario, tuvo que publicar su novela bajo un seudónimo masculino, César Duayen.
Luego de escuchar a Mariana Docampo daban ganas de salir, a esa hora de la noche, a buscar una biografía de Emma de la Barra y, si no existía, comenzar a escribirla.
Rescatada del olvido por la colección Las Antiguas de la Editorial Buena Vista, la recordó y leyó Mariana Docampo.
Gran best-seller de la época (más de uno la envidiaría hoy en día), a pesar del significado negativo constante de la expresión para el ámbito literario, tuvo que publicar su novela bajo un seudónimo masculino, César Duayen.
Luego de escuchar a Mariana Docampo daban ganas de salir, a esa hora de la noche, a buscar una biografía de Emma de la Barra y, si no existía, comenzar a escribirla.
Como nos tiene acostumbrados el Ciclo Carne Argentina, luego
de tanta carne, el postre, con su frutilla. Hugo Salas habló y leyó a Victoria
Ocampo.
Contó cómo llegó a ella, sus prejuicios (los de la Academia, cuándo no), su atracción. Contó y leyó anécdotas, algunas graciosas (por ejemplo cuando vio en un noticiero cinematográfico a las fans de The Beatles en Londres) y otras no tanto (las “cosas de mujeres” que no se hablan delante de los hombres; por supuesto Victoria Ocampo se rebeló).
Victoria Ocampo fue una mujer que cometió muchos “errores”: ser feminista, ser rica, ser culta, se generosa, ser antiperonista, y varios ser más.
Pero también tuvo miedos. Comparto con ella el miedo a los truenos.
Creo que todos los que escuchamos a Hugo Salas esperamos con ansias su novela que la tiene a Victoria como protagonista.
Contó cómo llegó a ella, sus prejuicios (los de la Academia, cuándo no), su atracción. Contó y leyó anécdotas, algunas graciosas (por ejemplo cuando vio en un noticiero cinematográfico a las fans de The Beatles en Londres) y otras no tanto (las “cosas de mujeres” que no se hablan delante de los hombres; por supuesto Victoria Ocampo se rebeló).
Victoria Ocampo fue una mujer que cometió muchos “errores”: ser feminista, ser rica, ser culta, se generosa, ser antiperonista, y varios ser más.
Pero también tuvo miedos. Comparto con ella el miedo a los truenos.
Creo que todos los que escuchamos a Hugo Salas esperamos con ansias su novela que la tiene a Victoria como protagonista.
Las cuatro escritoras se han visto inmersas en la historia
(intelectual, política, artística) del país, pero han sabido escapar a la
generalidad.
No las sentí descentradas, sino excéntricas. No intento un juego de palabras. En todo caso, excéntricas o descentradas, lo cierto es que han sido mujeres que supieron ver, y actuar, más allá de los “centros” que marca el “deber ser” social. Las circunferencias son inaccesibles porque los centros son diversos.
El “sillón de los escritores”, intervenido por la artista María José Algueró, con fieltro color rojo, que emula la sangre, justo para el comienzo con Adelaida Gigli y sus desaparecidos, estaba lleno de mariposas, símbolo de la libertad, y de corazones.
Los corazones eran del color negro de la sangre coagulada, quizás sangre agotada de fluir en cuerpos de vidas tan intensas.
No las sentí descentradas, sino excéntricas. No intento un juego de palabras. En todo caso, excéntricas o descentradas, lo cierto es que han sido mujeres que supieron ver, y actuar, más allá de los “centros” que marca el “deber ser” social. Las circunferencias son inaccesibles porque los centros son diversos.
El “sillón de los escritores”, intervenido por la artista María José Algueró, con fieltro color rojo, que emula la sangre, justo para el comienzo con Adelaida Gigli y sus desaparecidos, estaba lleno de mariposas, símbolo de la libertad, y de corazones.
Los corazones eran del color negro de la sangre coagulada, quizás sangre agotada de fluir en cuerpos de vidas tan intensas.
23.5.13
Esta noche
Ciclo Carne Argentina presenta
"Las descentradas"
Mariana Docampo lee EMMA DE LA BARRA
Hugo Salas lee VICTORIA OCAMPO
Vanina Escales lee SALVADORA MEDINA ONRUBIA
María Moreno lee ADELAIDA GIGLI
Intervención plástica: María José Algueró
Bar de La Tribu [Lambaré 873]
Entrada gratis
Entrada gratis
21.5.13
María José Algueró
La artista visual María José Algueró nació y se crió en el barrio de Pompeya y, desde hace varios años, vive y trabaja en un precioso atelier de Palermo. Sus obras no sólo se exponen en galerías de Buenos Aires, si no también en Italia y España. Un diario valenciano ha dicho de su obra: "Los colores son sus elementos de expresión; como signos de puntuación en una poesía, marcan tendencia, vibraciones, límites y elevaciones a lo sublime, pasan de lo etéreo a lo locamente increíble". En esta fecha de Carne Argentina, María José Algueró es nuestra artista invitada a intervenir el sillón de los escritores. Estamos muy contentos de recibirla en La Tribu, una descentrada como las escritoras que estaremos homenajeando este jueves 23 de mayo.
Adelaida Gigli
"Ningún torturador tendrá mi boca" es una de las frases con las que termina un cuento de su libro Paralelas y solitarias y, en ese defensa temeraria, la autora que homenajeamos funda una manera propia de contar la historia, una manera arriesgada -que no obedece a ninguna de las formas del deber ser-, una manera paralela y solitaria de meterse en el discurso de la memoria. Adelaida Gigli nació en Italia en 1927 pero su familia pronto se instaló en Buenos Aires; aquí estudió Filosofía y Letras y formó parte del grupo de intelectuales que fundaron y dirigieron la legendaria revista Contorno. Junto a David Viñas, con quien estuvo casada por unos pocos años, fueron padres de María Adelaida y Lorenzo Ismael Viñas, a quienes en 1976 la dictadura militar secuestro y desapareció. La más cerrada soledad -por la obviedad trágica del momento pero también por un posicionamiento particular e inocultable que eligió para sí misma y para pararse frente al horror- parece ser el derrotero de Adelaida tras la desaparición forzada de sus hijos hasta su vuelta a Italia, donde retomó su trabajo de artista y sus escritos. Por suerte, aunque sea trágico que su legado sea una suerte, nos queda su libro para asomarnos, no ya a entender lo inentendible, pero sí para dar cuenta, para completar, para agradecer lo particular y lo valioso. Y para más suerte, la tenemos a María Moreno para que nos ayude a desanudar, a deshacer prejuicios que impiden el encuentro con las palabras, con las elecciones a contrapelo. En esta fecha especial de homenajes a mujeres argentinas -la Argentina es mujer, qué duda cabe-, que Moreno nos traiga a Gigli es un lujo que raspa y que nuestro ciclo pueda contener y recibir a la voz de Adelaida Gigli, esa voz de nuestra historia que merece un lugar en el presente, nos llena de satisfacción. Los esperamos a todos.
17.5.13
Salvadora Medina Onrubia
Salvadora Medina Onrubia comete
todos los pecados imaginables para una mujer de principios del siglo XX: es
madre soltera a los dieciséis, militante anarco feminista, periodista, escritora,
dramaturga, y recién acepta casarse con Botana después de haber tenido el
tercer hijo en común. Salvadora es distinta, así como también son distintas
Alfonsina Storni, Gabriela Mistral y Victoria Ocampo, con las que comparte
amistad o temperamento.
Nace el 23 de marzo de 1894 en La
Plata y vive su infancia en Gualeguay, Entre Ríos. Dice ser descendiente de una
princesa, Flores de Labernie, pero parece que en realidad es hija de
"Brasitas de Fuego", una ecuyére que bailaba sobre un tambor en un
circo y que pronto va a ser abandonada por su marido.
Llega a Buenos Aires con el deseo
de estrenarse como dramaturga, acá encuentra amor y financiamiento para sus
proyectos: el director del exitoso diario Crítica, el Citizen Kane rioplatense,
Natalio Botana, se enamora de ella apenas la ve. Por su casa pasa desde Neruda
hasta García Lorca; en el sótano de su quinta el mexicano Siqueiros pinta el
famoso mural. Arte y política a la par. Salvadora participa en la planificación
de la fuga del anarquista Simón Radowitzky, protege a Severino Di Giovanni, y sufre
la cárcel durante la dictadura de Uriburu. Mientras tanto escribe una docena de
obras entre teatro, cuento, poesía y novela. Nosotros le robamos uno de sus
títulos para esta fecha de Carne Argentina: Las descentradas.
Pensamos en las dos a la vez.
Salvadora Medina Onrubia leída por Vanina Escales, ensayista y periodista. Sabíamos
que venía trabajando desde hacía tiempo en una biografía, pero mejor que lo
cuente ella: “Lo que estoy escribiendo es una biografía intelectual de
Salvadora. Empecé la investigación hace muchos años. Visité a Emma Barrandeguy
en Gualeguay, le cociné pastelitos de manzana a América Scarfó, las dos fueron
secretarias de Salvadora. Desde el año pasado estoy escribiendo y en poco
tiempo termino. Me interesa Salvadora como personaje público, por sus
intervenciones políticas, y como escritora por su intento por subvertir
representaciones sociales vulgares, por su correr el eje, por descentrar. Me
interesa mucho su política de la amistad, también”. Un lujo, ¿no? Estamos muy
contentos de tenerla a Vanina en el escenario de La Tribu y, con ella, a
Salvadora. No se las pierdan. El próximo jueves 23 de mayo a las 21 hs.
16.5.13
César Duayen
En 1905 se publica la novela Stella que enseguida se convierte en el primer best seller argentino. Stella es la historia de una jovencita que se casa con un hombre mayor y acaudalado, una historia bastante común en esa época entre las señoritas de la alta sociedad. Sin embargo, la sorpresa es el dato que se conoce más tarde: César Duayen es una mujer y, en realidad, su nombre es Emma de la Barra.
Nacida en Rosario, hija de un periodista y casada dos veces con periodistas, Emma de la Barra, desde pequeña, se rodeó de intelectuales y personajes de la cultura. Además de su exitosa Stella, escribió otras dos novelas que no alcanzaron tanta repercusión y un libro para niños.
No sólo la literatura era una inquietud de Emma de la Barra, también tuvo una gran actividad social y de beneficencia. Planificó un barrio obrero cerca de La Plata, en el que invirtió (y perdió) parte de su fortuna. Fue una de las fundadoras de la Cruz Roja, y de la primera escuela profesional de música de mujeres.
En una entrevista dice: "hace un cuarto de siglo las mujeres ocupábamos una situación especialísima dentro del ambiente social. No se concebía la posibilidad de que traspusiera los límites del hogar sin que violara los más elementales preceptos de su organización. ¿Cómo iba a atreverme a firmar una novela? ¡Qué esperanza! Era exponerme al ridículo y al comentario". El jueves 23 de mayo, a las 21, la escritora y editora Mariana Docampo vendrá a contarnos un poco más de esta pionera de la literatura argentina y a leernos algunos fragmentos de su obra. Mariana Docampo rescató del olvido a Emma de la Barra y editó su novela Stella en la bella colección Las antiguas, de la editorial Buena Vista.
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