10.8.11

Osvaldo Baigorria

Leyendo un artículo que Néstor Perlongher escribió para la revista Cerdos&Peces y cartas que Osvaldo recibió de Néstor entre 1978 y 1986. Estas cartas están compiladas en el libro Un barroco de trinchera (Mansalva) y son crónicas de batalla atravesadas por la guerra de Malvinas, los estertores de la última dictadura militar, la lucha por la igualdad de las minorías, su exilio político y sexual en Brasil, sus acciones de poeta inédito hasta la posterior circulación de su obra.

6.8.11

Ioshua

Leyendo "Los jóvenes" (1953) de Carlos Correas.
*
A la una de la mañana el Anchor languidecía. En el mostrador del bar, varios putitos de calzoncillos anatómicos beben Coca-Cola. Junto al piano bailotean torpemente dos ingleses de porongas lechosas. Los farolitos rojos dan la justa luz para ese pequeño quilombo de pajeros. Mesitas alcahuetas y lustraditas, mozos con aire de perros, espejos estratégicos para que los putitos se deseen de reojo. En una mesa, alrededor de un podrido olor a pescado, hay una hembra fermentando. En la pared del fondo, una lámina vieja de Elizabeth y Felipe de Edimburgo (se comentaba que Felipe ya no se la da más por el culo porque Elizabeth se tiraba muchos pedos y como es sabido, los de Elizabeth Arden). Y en el aire un crepitar bullicioso, una guasca hecha polvo brillante y estrellado.

3.8.11

María Moreno

Leyendo crónicas de Enrique Raab.
*
Me siento muy orgullosa de participar de esta lectura. Enrique Raab, Carlos Correas y Néstor Perlongher vivieron la experiencia gay, uso la palabra operativamente y segura de que entre ellos hubiera generado más de un debate en fricción con sus lecturas de Marx. La negociaron de distintas maneras: Raab pensó que la política sexual estaba en el mañana de la revolución, Correas tuvo su guía en Los caminos de la libertad, de Sartre, y Perlongher se atrevió a articular deseo y revolución en la misma palabra: política [...]

1.8.11

Cuerito 'e chancho

Julián López leyendo el editorial con que comenzamos el banquete.
*
Hoy es una velada especial de nuestro ciclo dedicada a rescatar la obra y la figura de Carlos Correas, Enrique Raab y Néstor Perlongher, que para nosotros no son solamente narrador, cronista y poeta, sino también pensadores de sí mismos y del mundo que los rodeaba.
Los tres eran putos. Los tres están muertos. Y en esas muertes nosotros leemos algo concentradamente argentino. Enrique Raab fue secuestrado, torturado y asesinado en la ESMA. Néstor Perlongher murió de sida en San Pablo, en una continuación del exilio de los 70. Carlos Correas se cortó las venas y se tiró al vacío desde una ventana de su casa. Un suicida ansioso, que no pudo esperar a desangrarse y que no quiso sumar otro fracaso. Pensamos que dejaron una marca muy profunda en la cultura argentina, acaso latinoamericana, de la que todavía no nos apropiamos. Por eso es difícil tener una dimensión de los alcances políticos-literarios de su obra. Pero más allá de cualquier lectura que podamos hacer, son escritores extraordinarios. Carne de Chancho suele ser una provocación desdeñosa con que los machitos reafirman que “ellos no”, pero a nosotros NOS ENCANTA LA CARNE DE CHANCHO. Tengan todos muy buenas noches, muy buen provecho y que la pasen muy bien.

Calentando motores...

Vacayendo gente al baile a manducar la carne de chancho.

28.7.11

Esta noche... ¡todos a la tribu!!!

Ciclo Carne Argentina presenta
"Carne de Chancho"
*
ENRIQUE RAAB
por María Moreno
CARLOS CORREAS
por Ioshua, Emiliano Jelicié & Pablo Klappenbach
NÉSTOR PERLONGHER
por Osvaldo Baigorria & María Inés Aldaburu
*
Videos de Rusi Millán Pastori
*
Jueves 28 de julio, 21 hs.
Bar de La Tribu (Lambaré 873)
Entrada gratis

22.7.11

Hay cadáveres: Néstor Perlongher

¿Qué supone la prueba del delito, la obra como cadáver? ¿Lo que hubo, lo que queda, lo que se pudre, lo que es imposible de apropiar, la herencia? ¿Cómo se trae a Perlongher en medio de tanta evocación? De todos los nombres que propusimos para la noche de Carne de Chancho, noche de putos pasados a degüello, Perlongher era el que evitamos hasta último momento. Evocar al más evocado, seguir soplando para que flamee la bandera de un sentido que se achata a medida que lo forzamos. Todo parece terminar en un comme il faut, un remedo, como uno de esos espantosos jeans nevados, de lo que es preciso mencionar para quedar del lado correcto, agarraditos a la baranda de lo esperable, ¿otra vez Perlongher?
Pero, ¿cómo no traer a Néstor Perlongher?
Renovar la catedral misteriosa que sigue provocando, la diatriba constante en amorosa trinchera, sólo él y su cuerpo pequeño persiguiendo una desobediencia que hoy mismo, en la bulla de la normalización de identidad de género, sigue provocando, sigue recordando que la insolencia se paga con el desprecio, con el asco.
Evocar la identidad de uno tan grande para quien la identidad era nomás un coágulo, un accidente a disolver en la obligada geografía cultural. Uno para quien la deriva era el modo de deambular la existencia, como el miché de lomo más atormentador que hace poner en el deseo inclaudicable la proa angustiosa, vital.
Tal vez, todavía no se tenga dimensión real del aporte político, estético y ético de este poeta, ensayista, sociólogo y antropólogo único. Por suerte quedan sus textos y quedan testigos directos para retornarlo activista: Carne Argentina invita a dos de sus amigos, que por suerte compartimos,: María Inés Aldaburu y Osvaldo Baigorria, a la noche del jueves 28 de julio, para adentrarnos en el misterio fértil y tan concentradamente argentino del inventor del neobarroso.

20.7.11

Crónica ejemplar: Enrique Raab

La notable (¡!) experiencia de ver en teatro a Mirtha Legrand, el cruel escarnio a Borges por su gorilismo, la revolución de los claveles en Portugal, Mar del Plata como una viñeta del frenesí de la soledad de los argentinos, todo, todo es materia cronificable para este vienés, nacido en febrero de 1932 y radicado con su familia en Buenos Aires a los pocos años, ante la inminencia de una Europa estragada por el nazismo. Enrique Raab es quizá el referente mayor de un periodismo que no necesitaba del subrayado bajalínea y concientizante que hoy impera en los medios. La estrategia de Raab era ponerse ahí, a mirar con curiosidad y con una deslumbrante inteligencia que le permitía confiar en la materialidad de la palabra sin recurrir a la construcción de bloques de concreto ideológico. Quien lea sus crónicas de octubre de 1973 publicadas en La opinión, sobre la Plaza de mayo, podrá encontrar ahí, en esa visión panorámica y pretendidamente despojada de las manifestaciones de entonces, una radiografía extraordinaria de ese tiempo político, de la vanidad facciosa, de la más pura inocencia y la manipulación del horror vigilante y creciente, del imparable motor que suponía el erotismo para la lucha armada (coger no sólo era probable entonces, también era una de las promesas que podían materializarse conforme la revolución bajara de su estatus ideal, utópico). O, a la luz del presente, podría leerse también una especie de déjà vu precarizado sobre lo que quedó tras el arrasamiento.
Amante del cine, del teatro, de la música, de la literatura, la búsqueda de la elegancia y la belleza también tenía a Raab como un jugado militante del PRT y en los 10 años que van desde 1965 al 75 escribió en los medios más importantes un cuerpo de crónicas inigualables en estilo y en potencialidad transformadora. Estás muerto, judío, rusito, comunista, son las amenazas con que la Triple A comenzó la crónica de un asesinato anunciado: el 16 de abril de 1977, un grupo de tareas ametralló la puerta del departamento en el que Raab vivía con su hombre y se llevó a los dos heridos: al novio por una semana; Raab, en tanto, es uno de los 100 periodistas torturados, asesinados y desaparecidos por la dictadura. Quien quiera asomarse a la maravilla de sus escritos puede revisar en Mercado Libre (la más desalmada paradoja parece ser lo único que quedó para nosotros) y buscar “Crónicas ejemplares, diez años de periodismo antes del horror” el excelente libro en el que Ana Basualdo recoge las mejores crónicas de este periodista extraordinario. Carne Argentina se enorgullece en traer a Enrique Raab a su Carne de Chancho, una fecha de homenaje a figuras entrañables, de enorme valor y descomunal coraje.

17.7.11

Carlos Correas: "Yo era un puto frenético"

En algún momento la homosexualidad fue vivida orgullosamente como una forma de transgresión, una provocación a la moralidad burguesa y la institución familiar. En algún momento, los gays (que a sí mismos no se llamaban así) formaban en la ciudad una tribu semioculta. Tenían, claro, sus lugares para el levante o la cojida: el bar La Academia, el cine Eclair (actual Lorca), el paraíso y los baños del Teatro Avenida, los hotelitos de Avenida de Mayo, el parque de Retiro. Uno de estos yiros es la anécdota de “La narración de la historia” de Carlos Correas, publicado en la revista Centro en diciembre de 1959. Por este relato, Correas fue condenado a seis meses en libertad condicional por “publicación obscena”. Mientras intentaba terminar la carrera de Filosofía y Letras, escribió cuentos como “El revólver” y “La Caja”, colaboró en la revista Contorno aunque admiraba a los escritores de Sur y andaba en yunta con Juan José Sebreli y Oscar Massotta. “[En esa época] Yo era un puto frenético. No un puto frenético en el sentido, digamos, de desenfreno sexual, sino de desenfreno homosexual. De llevar la homosexualidad hasta los mayores extremos. Yo, por ejemplo, como homosexual me he prostituido” (Entrevista con El Ojo Mocho, 1996). Por esos años Correas simpatizaba más con la figura de Eva Perón que con el peronismo, hasta que Sartre y el existencialismo se transformaron en su referente político, intelectual y hasta sexual. En los 60, decide cortar las relaciones homosexuales porque lo horrorizaba “ser un puto de cincuenta o sesenta años”. Durante la dictadura escribe la novela Los reportajes de Félix Chaneton en torno a un personaje que vive la bisexualidad de manera vergonzante y culposa. En los 90, mientras ejerce como docente universitario, publica el ensayo Operación Masotta donde analiza de forma despiadada la figura pública de su ex amigo y las modas intelectuales de su generación; y una crítica sobre la obra arltiana inspirada en los libros de Sartre sobre Genet y Flaubert. Carlos Correas nació en Buenos Aires en 1931. Según declaró, se crió en el barrio de Palermo con una madre antisemita y un padre antifranquista y anticlerical. En el 2000 se cortó las venas y se lanzó del noveno piso en donde vivía. Sus textos fueron reeditados en diversas oportunidades, aunque de algún modo Carlos sigue siendo un tapado. “Un desintegrado”, como le gustaba decir. El jueves 28 de julio hacemos un rescate especial, una noche a la que bautizamos CARNE DE CHANCHO, y a la que Carlos, tan impuro como le gustaba verse, es invitado de honor.

7.7.11

Carne de chancho

El jueves 28 de julio coma carne de chancho
(noche impura de Carne Argentina)
Los esperamos a las 21 hs. en el Bar de La Tribu

7.6.11

Diego Rojas

El periodista Diego Rojas nos leyó fragmentos de su hermoso y tremendo libro ¿Quién mató a Mariano Ferreyra? ¡Chapeau!

6.6.11

Norberto Soares x Hernán Lucas

El poeta Hernán Lucas nos trajo el recuerdo entrañable de Norberto Soares, escritor y periodista, a través de fragmentos de su único libro editado "Gente que baila".

31.5.11

Rudy Astudilla

Y como anunciado por el video presentación de Rusi Millán Pastori, Rudy Astudilla bajó el río Paraná para visitarnos y regalarnos su preciosa poesía y agrandar la fogata de la noche de invierno de Carne en La Tribu.

Pinocho x Piro

Recibido por un mix en off de Adriano Celentano y Gina Lollobrigida (¡la fatina!), Guillermo Piro se subió al taburete de Carne Argentina para contarnos comidillas de su traducción del muñeco más famoso del mundo (no, Mateiko, vos no) y de su autor, Carlo Collodi. Un gran disfrute.

26.5.11

¡¡¡Esta noche!!!

Ciclo Carne Argentina presenta Colección Invierno Hernán Lucas Rudy Astudilla Guillermo Piro Diego Rojas Jueves 26 de mayo a las 21 Bar de La Tribu [Lambaré 873] entrada gratis

20.5.11

Al rescate!

Para la Colección Invierno invitamos al poeta y librero Hernán Lucas que nos leerá fragmentos de Gente que baila de Norberto Soares. Soares nació en 1944 en Buenos Aires y murió en la misma ciudad en 1999. Periodista de oficio, lector apasionado, escritor oculto, iniciador de pasiones en sus amigos. Osvaldo Soriano le debe su encuentro con Raymond Chandler y lo recuerda en una entrevista: Una madrugada, caminábamos por la calle Florida con Miguel Briante, Antonio Dal Masetto y Norberto Soares, todos muy borrachos. De pronto Soares se puso a recitar un texto que a mí me pareció maravilloso. Todos lo aplaudimos. Le pregunté qué era, y se ofendió. “¡Cómo! ¡Es El largo adiós!”. Al día siguiente me lo mandó de regalo y ese día cambió mi relación con la literatura.
Quienes conocieron a Norberto dicen que se pasó la vida escribiendo, aunque sólo publicó el libro de cuentos Gente que baila. Trabajó durante 25 años en el periódico cooperativo Acción y, en los años 70, en los diarios La Opinión y El Cronista y en la revista Primera Plana, donde era considerado uno de los mejores periodistas del área cultural. Para nosotros es un placer recibir nuevamente a Hernán Lucas que viene a la sección del RESCATE con un escritor para él entrañable. Los esperamos a todos el jueves 26 de mayo a las 21 hs. en la Colección Invierno del Ciclo Carne Argentina.

¿Quién mató a Mariano Ferreyra?

A muy poco del asesinato de Mariano Ferreyra, comenzó a circular en Facebook una nota extraordinaria, distinta a todo lo que podía leerse sobre el crímen, que helaba la sangre pero que volvía a licuarla casi al mismo tiempo. El artículo llegó a nosotros como llegan las cosas a través de los medios electrónicos y lo leímos sin saber quién lo firmaba; tardamos muy poco en darnos cuenta de que era de Diego Rojas. A Diego lo conocíamos de habérnoslo cruzado por ahí, de haberlo visto en nuestro ciclo un par de veces y de haber recibido sus llamados de periodista cultural para saber si “había pasado algo” en nuestras lecturas. Diego, persiguiendo una noticia que revolviera el avispero, nos preguntaba por si alguna poeta consagrada se había agarrado de los pelos con un joven prosista impertinente, o si alguien había acusado a los gritos de traidor funcional a algún otro. Nuestras respuestas fueron, en todos los casos, frustrantes. En Carne Argentina no pasa nada más que lo que pasa. Sólo unos meses después de leer esa nota, apareció ¿Quién mató a Mariano Ferreyra?, editorial Norma, un libro muy valioso, una investigación urgida por lo urgente, un grano en el culo del poder, escrito por un escritor al que le importan la materia periodística y la pluma. Estamos muy contentos de recibirlo en nuestra casa, el jueves 26 de mayo, a las 21, en el bar de la FM La Tribu, en la presentación de la Colección Invierno de Carne Argentina.

19.5.11

Poesía mesopotámica

Estamos muy contentos de recibir la visita del poeta (correntino de nacimiento, pero entrerriano por adopción) Rudy Astudilla. Astudilla es una de las voces más logradas e interesantes de su generación y de la poesía actual entrerriana que también adolece de lo que la querida Irene Gruss llama los poetas de me tomé un yogur y maté a mi padre. Rudy es un lector empedernido, un estudioso de su oficio, y un incansable trabajador de la poesía. Publicó El baile de los libros tontos [Premio Municipal de Poesía, Paraná, 1999]; colaboró con Daniel Rochi en el disco Declaración, componiendo la mayoría de las letras; y en el mes de junio estará en librerías Caja de gritos, su último libro. La correntina lanza un sapucay/ pareciera que en ella entra todo un malón/ seca todos los bonsáis de la tierra/ no deja nada/ la sensación es oscura/ desprendimiento de los vuelos/ los ángeles recuerdan/ las fotos de las veredas se mutilan/ sangre sobre los largos calzoncillos/largo largo este invierno largo (...) [De Cancri cirrus]

17.5.11

Pinocchio!

El célebre muñeco de Carlo Collodi nació como una historia por entregas publicada en la revista Giornale per i Bambini, entre 1881 y 1883.
Nos cuenta Guillermo Piro en su prólogo a la edición de Pinocho, de la editorial Emecé: "Pinocho siempre desobedece: al desobedecer suceden demasiadas cosas terribles y estupendas: Pinocho no sabe desobedecer a la desobediencia (...) En términos literarios, su historia es siempre la historia de una desobediencia; supone un error, una deserción a la norma, una condición patológica".
Probablemente esto sea lo que hace tan rabiosamente atractivo al burattino de Collodi.
El jueves 26 de mayo, Piro vendrá a contarnos qué significó para él esta historia en su infancia y cómo fue la aventura de traducirla, ya de grande. Y, por supuesto, a leernos algunos de sus fragmentos favoritos.
Guillermo Piro es escritor, periodista y traductor. Colabora en diversos diarios y revistas, y es el subeditor del suplemento Cultura del diario Perfil. Ha publicado los libros de poemas La golosina caníbal y Estudio de manos, y de cuentos Guillermo Hotel, entre otros.

14.5.11

Próxima fecha

Ciclo Carne Argentina presenta
Colección Invierno
Hernán Lucas Rudy Astudilla
Guillermo Piro Diego Rojas
Jueves 26 de mayo, 21.00
Bar de La Tribu [Lambaré 873]
Entrada gratis

22.4.11

Gracias, Javier

¿Oís, Okusai¿ ¿Ves? No necesito
7
7 7 que pongas esa cara de tintorero 7
7
7 feliz. Dejate ir nomás, un poco. 7
7
7 ¿O vinimos nada más que para esto? 7
7
7
7 Javier Adúriz (1948-2011)

14.4.11

Leo Oyola lee a Soiza Reilly

¿Habéis visto alguna vez un perro triste, flaco, sucio? ¿Un perro de esos que al pasar os miran con gestos que tienen la actitud de manos limosneras? Bueno, este era un perro así. Pero tan triste, pero tan flaco, pero tan sucio, que más que perro parecía hombre. [Jesucristo o El alma de los perros, Juan José de Souza Reilly]

13.4.11

Jonás Gómez

encuentro el cráneo de un pájaro en la vereda /es pesado, tengo que levantarlo con las dos manos/ por el tamaño/ imagino que tuvo mi estatura le hablo al oído seco/¿ fuiste zorzal o cuervo ? /miro por la cuenca vacía, por el cuenco en el que hubo ojo /a primera vista, del otro lado, el pasto de la vereda /pero acerco mi ojo a su cavidad hueca /y me abduce la perspectiva /del pájaro que voló por el barrio en temporadas pasadas (..) [Zorzales en Munro]

12.4.11

Romina Doval

Usted debe ser muy feliz de poder cagar cuando quiere, cague pues hasta más no poder. Aquí no ocurre lo mismo, estoy obligada a retener el sorete hasta la noche puesto que no hay ningún baño en las casas linderas al bosque. Por desgracia vivo en una de esas casas y, en consecuencia, estoy condenada a cagar afuera, lo que me fastidia, porque amo cagar a mi gusto, y no cago a mi gusto cuando el culo no encuentra apoyo. Ítem, todo el mundo nos ve cagar, pasan hombres, mujeres, muchachas, muchachos, abades y suizas. Usted ve en esto que no hay placer sin pena y que, si no cagáramos, yo viviría en Fontainebleau como pez en el agua. Es muy triste que mi intimidad sea turbada por soretes. Hubiese preferido que quien inventó el cagar no pudiera hacerlo más que a golpes de palo, él y toda su raza. Dios mío, ¿cómo es posible que no podamos vivir sin cagar? [El tutú, de Princesa Sapho, traducido por Romina Doval]

11.4.11

Marcos López

Como no me animo a cantar, a lanzar el grito que se transforma en llanto, luego en protesta, en orgasmo, en locura y en muerte… tengo que recurrir a las imágenes. Me aguanto depender de la tecnología, cuando en realidad lo que más me gusta es pintar. Pintar al óleo paisajitos con caballete. Me gustaría ser indio. Cabalgar sin montura, robarle la mujer al primer blanco que se me cruce en el camino y luego degollarlo sin que me tiemble el pulso. El salvaje no siente culpa. Y no necesita representantes, críticos, periodistas, buenos modales, página web, club de fans, ni galeristas. [Vuelo de cabotaje]

7.4.11

¡Esta noche!

Leonardo Oyola/Romina Doval/Jonás Gómez/Marcos López
Jueves 7 de abril, 21.00/Bar de La Tribu [Lambaré 873]

1.4.11

El poeta: Jonás Gómez

los alces no registran el hecho de que me siento uno con la naturaleza/ y está bien que así sea, que exista esta separación/ de uno que mira y los animales que hacen (de El dios de los esquimales, Diatriba, abril de 2011)
******
Los Carne somos muy malcriados: desde que empezamos a traer poetas al ciclo no podemos tener una noche de lectura sin uno cerca. Para la Colección Otoño invitamos al escritor y dibujante Jonás Gómez (pavada de nombre, señor). Jonás nació en 1977 en Capital pero ahora vive en Munro, muchos lo conocimos en el 2009 cuando ganó el prestigioso premio literario Indio Rico con Equilibrio en las tablas. Fogwill y Silvio Mattoni oficiaron de jurado y la editorial Mansalva difundió al ganador. La consigna del concurso era escribir un epinicio, es decir, un poema o serie de poemas dedicados a la gloria de un deportista. Los versos de Jonás festejan la consagración en una competencia de skater (y el aterrizaje es la guillotina/ que decapita a todos los oponentes/ voy al final del recorrido con los puños en alto/ no necesito mirar/ los carteles numerados de los jueces/ sé que este año/ el trofeo lo llevo al barrio).
Ese mismo año, se sumó al proyecto de P.L.U.P que le publicó una plaqueta de nombre "Zorzales en munro". También tiene publicados poemas en Las Afinidades Electivas y en su propio blog. Este mes sale editado El dios de los esquimales por la editorial Diatriba.
Los Carne estamos muy contentos de recibir a Jonás el jueves 7 de abril en el Bar de La Tribu. Y ansiosos por escuchar esos poemas sobre zorzales que nos prometió entonar.

29.3.11

La traductora: Romina Doval

Este año sumamos una nueva sección al ciclo: LA TRADUCCIÓN o, mejor dicho, LOS TRADUCTORES. Queremos invitar a los traductores porque ellos son los que acercan lo lejano, creando una nueva obra. Debutamos con Romina Doval que viene a leernos fragmentos de El Tutú, el único libro de Léon Genonceaux, alias Princesse Sapho, publicado originalmente en 1891. Poco y nada se sabe del autor: que nació en 1856, que fue uno de los primeros editores de Los Cantos de Maldoror del Conde de Lautréamont y de Arthur Rimbaud, que tuvo varios juicios legales por cuestiones de derechos y por ultraje a las buenas costumbres (con Rabelais y Sade hubiesen hecho yunta), y que murió en Estados Unidos.
De su traductora argentina sabemos un poco más. Romina nació en Buenos Aires en 1973. Es docente y traductora literaria. Publicó el libro de cuentos Signo de los tiempos. En el año 2004 ganó el premio "Ciudad de Arena" de género fantástico. Su primera novela, Desencanto, fue premiada por el Fondo Nacional de las Artes en el año 2007 y publicada en el 2009 por el sello Mondadori. Sus cuentos y notas han aparecido en revistas y antologías tanto nacionales como extranjeras. Residió en Francia durante diez años y actualmente vive en Buenos Aires.
Después de leer esta monada, ¿te lo perderías?

Dios mío, ¿cómo es posible que no podamos vivir sin cagar? Por más que usted comparta la mesa con la mejor compañía del mundo, si de pronto le agarran ganas de cagar, pues tiene que ir a cagar. Por más bella que sea la muchacha que esté con usted, si de golpe le agarran ganas de cagar, pues tiene que hacerlo o reventar. Ah, maldito cagar, no conozco cosa más villana que cagar. Verá usted pasar una linda persona, muy mona y limpia, y dirá: Ah, qué bella sería si no cagara (de El Tutú, trad. Romina Doval, Club Burton, 2010)

Colección Otoño - Jueves 7 de abril a las 21 en el Bar de La Tribu

27.3.11

Carne Nac & Pop: Marcos López

Inventamos el Ciclo Carne Argentina para tener un espacio propio donde leer narrativa. Pero al poco tiempo dijimos, ¿por qué no incluimos poetas? Y un par de años después nos preguntamos, ¿por qué no también cronistas? Y por qué no dramaturgos, cineastas, traductores, artistas plásticos, fotógrafos. Si las cosas que nos gustan leer son tan diversas y las manos que las escriben pueden hacer tantas otras cosas. ¿Por qué no? Es por eso que en la primera lectura del año nos acompaña el gran Marcos López, fotógrafo oriundo de los pagos santafesinos. No sé por qué siento lo que siento por la fotografía, pero me fascina ver ese momento captado en un segundo, tiene algo de truco de magia. Sigo la obra de Marcos hace muchos años, y a esta altura es imposible no reconocer una imagen suya a la distancia. No hace falta ver su firma para saber que se trata de una composición lopeciana. Dicen que el estilo es el hombre y el hombre, en este caso, es una mixtura de recuerdos de provincia y bizarría urbana. De desmesura, belleza y berretada. Me imagino que la palabra “composición” le debe gustar. En sus imágenes, Marcos compone escenas con personas vestidas de cierta forma, haciendo determinada cosa, transmitiendo tal o cual atmósfera, cómicas o melodramáticas, siempre excesivas, como actores de una pieza de sainete. ¿Por qué no? es la pregunta que nos hizo crecer, la pregunta que nos sacudió de prejuicios y autocensuras. Pensamos que el arte no tiene compartimentos o secciones como los diarios. Que el arte es lo que se expresa y la estética lo que nos emociona. Estamos felices y orgullosos de que Marcos venga a leer a Carne Argentina, sus textos nos encantan y de algún modo nos inspiran. Ojala a ustedes les pase algo parecido.

24.3.11

El rescate: Juan José de Soiza Reilly

El año pasado inauguramos la sección EL RESCATE, en la que un escritor o escritora viene a compartir una obra poco o nada conocida por el público. Para la Colección Otoño/2011 invitamos a Leonardo Oyola, que traerá entre manos un relato del gran escritor uruguayo Juan José de Soiza Reilly. Soiza, como le decían sus amigos, nació en Paysandú en 1879, residió en Entre Ríos y murió en Buenos Aires en 1959. Fue periodista, narrador y ocasionalmente dramaturgo. Se recibió de maestro normal y fue director de la biblioteca de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral. Durante la Primera Guerra Mundial trabajó como corresponsal para el diario La Nación. También colaboró en los diarios La Razón y Crítica y en numerosas revistas como Fray Mocho y Caras y Caretas. Algunas abuelas quizás todavía recuerden sus célebres programas radiales, donde popularizó las frases: “¡Arriba, corazones!” y “Se acabó mi cuarto de hora”. Publicó más de cuarenta libros entre novelas, cuentos, crónicas y misceláneas. Obras hoy inhallables como El alma de los perros (1907), Crónicas de amor, de belleza y de sangre (1911), La ciudad de los locos, aventuras de Tartarín Moreira (1914), Pecadoras (1924), La muerte blanca. Amor y cocaína (1926), Criminales (1926) y Las timberas (1927-28). Amigo íntimo de Evaristo Carriego, impulsor de la obra de Roberto Arlt, admirado y premiado internacionalmente, ninguneado por la elite literaria, Soiza fue el pintor visceral de la vida urbana y de los sucuchos donde merodean cocainómanos, ladrones y putas. El jueves 7 de abril Leo lee a Soiza, uno de esos inclasificables de la literatura argentina. ¡Arriba, corazones!

18.3.11

Se abre la temporada de la carne!

Arrancar cada año con el Ciclo después del letargo del verano nos llena de felicidad. Volver a La Tribu, al encuentro con los amigos -los nuestros de siempre, los habitués de las lecturas de Carne, los nuevos que vienen porque lee algún amigo-, llegar al final de la noche de jueves cansados, contentos, espirituosos... Con cada una de las cinco funciones del año nos pasa lo mismo, pero la primera siempre es especial, es reencontrarse con todo eso que decíamos, es comprobar que sigue funcionando(nos). Además de la nueva sección anunciada, Traductores, que inaugurará Romina Doval leyendo fragmentos de El tutú, de Princesa Sapho; Leonardo Oyola -uno de los dos primeros invitados al primer Carne Argentina, allá por 2006- vuelve a visitarnos en El rescate y a traernos su lectura de la obra de Juan José de Soiza Reilly; los poemas de Jonás Gómez, premio Indio Rico 2009, poeta skater; y Marcos López -¡no se peinen que no van a salir en la foto!- que aparte de fotógrafo excepcional, escribe unos textos preciosos sobre su oficio, su obra y lo que se le ocurra. Motivos de más para estar tan felices y ojalá que también sean buenos motivos para que ustedes se arrimen al fogón el jueves 7 de abril, a las 21.

16.3.11

Carne renovada

"No pude soportar la traducción" o "es una traducción preciosa" son comentarios que solemos hacer los lectores, la mayoría sin haber leído el original como para achacar los defectos de la obra a su traductor o ensalzarle sus virtudes. Pero es cierto que las malas traducciones son insoportables y que una traducción (buena o mala) es siempre una reescritura. Y que cuando hay un buen escritor que hace la traducción todos leemos con más confianza. Esta temporada inauguramos una nueva sección en Carne Argentina: la del traductor leyendo fragmentos de sus traducciones. Pero además contándonos un poco cómo es la experiencia de traducir, por qué traduce las obras que traduce... en algunos casos será simplemente porque es un trabajo pago ["Voy traduciendo sin haber leído nada de la novela, o sea que la traducción es una especie de lectura mediante la cual me voy interesando en la trama que generalmente es infinitamente tonta. (...) Como en mí es muy rígido este sistema de no leer antes, porque de lo contrario me aburro tremendamente, se vuelve una aventura extraña porque a veces suprimo un capítulo entero sin leerlo", César Aira]... en otros, la alegría de traducir suele convertirse en pesar, como dice Fabio Morábito en una nota publicada por la revista Ñ, en noviembre de 2010, "siempre me han molestado los libros de poemas en edición bilingüe, sobre todo los que llevan el texto original a un costado (...) donde los originales se interponen como gendarmes entre un poema y otro, arrojando sobre la traducción una sombra de sospecha, parecida a la de un reo en libertad condicional. Por eso, pese a la cantidad estratosférica de traducciones que existen, seguimos traduciendo con pesar y no con alegría, como quien aplica una prótesis, un remedio extremo a un mal incurable, y no con la emoción de una segunda chance, de un recomienzo".
El jueves 7 de abril vamos a ver qué le pasa a nuestr@ invitad@ cuando se pone a traducir.

2.1.11

Hasta la próxima temporada

El 2010 fue un año de carne premium. Agradacemos a todos los invitados, a todo el público que nos acompañó, a los amigos de La Tribu y muy muy especialmente a nuestro staff de luxe: Rusi Millán Pastori, Mica Hernández, Grillo Valdez y Seba Pandolfelli. Sin ellos, Carne sería un churrasquito sin gracia, de esos que te venden a miles de dólares en Palermo Bóllibud.
¡¡¡Feliz año para todos!!!